Un estudio de Colombia Fintech y Mejor CDT revela que el 79% de los trabajadores colombianos lamenta cómo destinó la prima de servicios recibida en junio. El dato expone una brecha persistente entre la intención de organizar el ingreso extra y su ejecución real: solo el 55% planificó su uso, mientras que el 88% terminó diluyéndolo en gastos cotidianos.
Intención versus resultado
Más de la mitad de quienes se arrepienten destinaron el dinero a compras, deudas y necesidades básicas sin priorizar el ahorro. Esta decisión genera insatisfacción posterior porque reduce la percepción de avance financiero. En cambio, quienes separaron una porción para ahorro reportan mayor optimismo y control sobre sus recursos, demostrando que la planeación previa modifica la valoración final del ingreso.

Barreras para productos conservadores
El CDT aparece como opción para perfiles aversos al riesgo, ya que protege el capital y genera rendimientos predecibles. Sin embargo, el 21% de los encuestados cree que requiere montos elevados para iniciar, otro 21% percibe trámites excesivos y el 27% desconfía de las plataformas digitales. Estas percepciones limitan el acceso a instrumentos que podrían convertir la prima en un primer paso patrimonial.
El informe confirma que la prima deja de ser un ingreso pasajero solo cuando se le asigna un propósito concreto antes de gastarla. Sin esa definición previa, el dinero se consume sin generar progreso medible ni reducir la brecha entre intención y resultado financiero.
