Los precios del crudo repuntaron este viernes tras el giro más duro de Washington contra Irán. El Brent avanzó 1.67%, a 88.52 dólares, y el WTI 1.42%, a 82.40 dólares, en una reacción de mercado que vuelve a premiar el riesgo geopolítico frente a la expectativa previa de normalización en Ormuz.

El detonante fue el mensaje de Scott Bessent sobre un posible “aislamiento económico sin precedentes” y la continuidad del bloqueo marítimo, mientras Pete Hegseth dejó abierta una restricción “sin fecha límite”. La lectura para el mercado es clara: la oferta no se ha interrumpido de forma material, pero sí ha aumentado el riesgo de una disrupción más amplia si la tensión se prolonga. Ese cambio explica el rebote rápido después de la caída registrada a inicios de agosto, cuando se anticipó una reapertura del estrecho.
La discusión sobre el flujo real por Ormuz sigue siendo decisiva. Washington habla de casi 9 millones de barriles diarios, pero varios analistas cuestionan esa cifra y advierten que parte del tráfico navega sin transpondedor, lo que deja margen a errores de cálculo y a una prima de riesgo persistente en los precios.
