Sube el gas natural por más calor en EU

Los futuros de gas natural en Estados Unidos registraron este lunes su mayor avance intradía en más de dos meses, después de que un giro brusco en los pronósticos meteorológicos desató compras de cobertura entre gestores de fondos que mantenían apuestas bajistas de gran tamaño. El contrato con entrega en septiembre llegó a subir hasta 5.2%, para ubicarse en 2.801 dólares por millón de BTUs, en una sesión marcada por la expectativa de temperaturas más elevadas en las próximas semanas.

El repunte contrasta con el tono débil que había dominado al mercado en semanas recientes. Aunque el precio reaccionó con fuerza, el gas sigue muy por debajo de los niveles vistos hace poco, porque las reservas nacionales continúan por encima de los promedios históricos y el mercado todavía espera más oferta desde el oeste de Texas conforme entren en operación nuevos oleoductos este año.

El calor cambia la ecuación

La corrección alcista respondió, sobre todo, al nuevo panorama climático. Commodity Weather Group prevé un aumento importante de las temperaturas en el centro y el sur de Estados Unidos, una señal que suele elevar la demanda eléctrica porque los hogares y negocios usan más aire acondicionado. En ese contexto, las centrales que consumen gas natural como combustible aumentan su actividad, lo que tiende a sostener los precios en el mercado mayorista.

A ese factor se sumó un flujo de gas hacia las terminales de exportación de gas natural licuado en la costa del Golfo que alcanzó su nivel más alto en más de un mes. Algunas instalaciones parecen estar concluyendo tareas de mantenimiento estacional, de modo que más volumen se desvía al circuito de exportación y deja menos oferta disponible en el mercado interno. Esa combinación de mayor demanda potencial y menor disponibilidad doméstica ofreció el argumento inmediato para el alza.

Fondos forzados a deshacer apuestas

La reacción del mercado fue amplificada por la posición previa de los fondos de cobertura. La semana pasada, según datos de la Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos, mantenían la mayor posición neta corta en los contratos de referencia Henry Hub desde 2020. Además, las posiciones exclusivamente cortas alcanzaron su máximo nivel desde al menos 2013, año desde el que Bloomberg recopila esa serie.

Cuando el precio comenzó a repuntar a primera hora del lunes, muchos gestores se vieron obligados a cerrar esas posiciones para limitar pérdidas, un movimiento que aceleró la subida. Ese mecanismo es relevante porque, en mercados con exceso de apuestas bajistas, una mejora repentina en la narrativa meteorológica puede generar una reacción desproporcionada, aunque el trasfondo fundamental siga siendo abundante suministro.

Un mercado todavía abundante

La lectura de fondo, sin embargo, no apunta a una escasez inmediata. Las reservas se mantienen elevadas y la oferta adicional esperada desde Texas continúa pesando sobre las perspectivas de mediano plazo. Eso ayuda a explicar por qué el salto del lunes, aunque notable, no borra la debilidad acumulada en el año ni implica necesariamente un cambio sostenido de tendencia.

La referencia reciente más clara de la sensibilidad del gas a estas oscilaciones fue enero, cuando una tormenta invernal sin precedentes interrumpió la producción y elevó con fuerza la demanda. Entonces, el cierre de posiciones cortas también contribuyó a una escalada histórica: los futuros subieron 75% en apenas tres días. El episodio de este lunes no reproduce esa magnitud, pero sí recuerda que el gas natural sigue siendo uno de los mercados energéticos más expuestos a cambios súbitos en clima, inventarios y flujos de exportación.

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