La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) destacó que los aumentos al salario mínimo en los primeros dos años de la administración de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, beneficiaron directamente a 8.5 millones de empleados asegurados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y fortalecen su capacidad de compra. En un comunicado, hizo hincapié en que este año el salario mínimo general alcanzó 315.04 pesos diarios, mientras que en la Zona Libre de la Frontera Norte llegó a 440.87 pesos diarios. Estos valores representan un esfuerzo sostenido por parte del gobierno para mejorar las condiciones económicas de la fuerza laboral y reducir la brecha salarial en el país.
Beneficios directos para 8.5 millones de trabajadores
Estos ajustes representan un paso significativo en la recuperación económica de las familias mexicanas, permitiendo que sus ingresos cubran mejor las necesidades cotidianas y generen un efecto multiplicador en el consumo interno. El gobierno ha enfatizado que los aumentos al salario mínimo no solo protegen el poder de compra de los trabajadores, sino que también contribuyen a la estabilidad social y económica del país en su conjunto.
El poder adquisitivo del salario mínimo se multiplica
La recuperación del salario mínimo también se refleja en lo que las personas trabajadoras pueden comprar con su ingreso. A junio de 2026, el salario mínimo general permitía adquirir 1.93 veces el valor de la canasta alimentaria y no alimentaria urbana, mientras que en la Zona Libre de la Frontera Norte alcanzaba 2.7 veces ese valor, explicó la STPS.

Este múltiplo superior a dos veces la canasta básica indica una mejora notable en la calidad de vida, ya que permite a los trabajadores cubrir no solo alimentación sino también otros gastos esenciales como vivienda, transporte y educación básica. Este dato es particularmente significativo porque demuestra cómo el aumento del salario mínimo ha mejorado la calidad de vida de los trabajadores, permitiéndoles acceder a una canasta básica más amplia y diversa.
Recuperación acumulada desde 2018
Desde 2018, el salario mínimo general acumula una recuperación de 154 por ciento de su poder adquisitivo. Este avance forma parte de la transformación de la política salarial impulsada por los gobiernos de la Cuarta Transformación, que colocó nuevamente la recuperación del salario mínimo como una prioridad para mejorar las condiciones de vida de las familias trabajadoras y reducir las desigualdades. El gobierno ha señalado que este compromiso se alinea con las metas de inclusión económica establecidas en el marco de la Cuarta Transformación.
En 2026 el salario mínimo general aumentó 13 por ciento, mientras que en la Zona Libre de la Frontera Norte creció 5 por ciento, en ambos casos por arriba de la inflación del año previo. Con lo que se mantiene una política de recuperación sostenida de los ingresos de las personas trabajadoras, en cumplimiento del compromiso presidencial. El incremento superior a la inflación demuestra la efectividad de la estrategia de protección al poder adquisitivo implementada por la STPS.
Cambio profundo frente al periodo neoliberal
Estos resultados representan un cambio profundo frente al periodo neoliberal. Entre 1992 y 2018, el salario mínimo se mantuvo por debajo de la Línea de Pobreza por Ingresos, lo que limitó durante décadas la capacidad de quienes percibían este ingreso para cubrir las necesidades básicas de sus familias. A partir de 2019 comenzó una nueva etapa de recuperación del salario mínimo y de su poder adquisitivo, según recalco la dependencia a cargo de Marath Bolaños. Esta transición marca un antes y un después en la política económica mexicana, pasando de un enfoque que priorizaba la estabilidad macroeconómica a uno que enfatiza la justicia social y la equidad.
La STPS señaló que la mejora de los ingresos también se ha acompañado de mejores condiciones salariales en el empleo formal, pues en 2026 el salario promedio de las personas trabajadoras afiliadas al IMSS registró un incremento de 34 por ciento en términos reales, de acuerdo con los datos reportados en el Segundo Informe de Gobierno. El concepto de términos reales se refiere a los valores ajustados por la inflación, lo que permite medir el aumento real en el poder de compra y no solo el nominal.
Política de diálogo y consenso tripartito
La recuperación de los ingresos es resultado de una política salarial construida mediante el diálogo y el consenso entre personas trabajadoras, empleadores y el gobierno, por medio de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos y la propia STPS. Este mecanismo ha permitido alcanzar acuerdos que benefician a todos los actores involucrados en el mercado laboral mexicano. El diálogo constante asegura que las políticas se ajusten a las necesidades reales del sector productivo y de los trabajadores, promoviendo la paz laboral y la estabilidad económica.
El aumento al salario mínimo no solo responde a la necesidad inmediata de proteger los ingresos de los trabajadores, sino que también contribuye a la equidad social y al desarrollo económico sostenible del país. Al elevar los mínimos, se fomenta un consumo interno más robusto y se reduce la dependencia de transferencias gubernamentales, fomentando una economía más autónoma y autosuficiente.
Impacto en la economía familiar y el consumo
Con estos incrementos, las familias trabajadoras pueden destinar mayores recursos a la educación de sus hijos, la adquisición de vivienda o la atención de la salud. La canasta básica que antes representaba un porcentaje mayor del ingreso mínimo ahora consume una porción más pequeña, liberando recursos para otros gastos necesarios y generando un efecto positivo en el bienestar general de las familias mexicanas. Este margen adicional puede usarse para mejorar la calidad de la educación, acceder a mejores servicios de salud o incluso invertir en pequeñas empresas familiares.
Además, estos resultados refuerzan el modelo de inclusión económica promovido por la Cuarta Transformación. La dependencia enfatizó que la política se mantiene en un marco de diálogo continuo para ajustar las políticas según las necesidades reales y los indicadores de la economía nacional. El gobierno ha destacado que este enfoque tripartito es clave para el éxito de las reformas en materia de salarios y condiciones laborales.
Proyecciones y compromiso gubernamental
La STPS ha señalado que esta política de recuperación del salario mínimo continuará, siempre y cuando se mantenga el diálogo social y el consenso tripartito. Los datos del Segundo Informe de Gobierno refuerzan la importancia de mantener esta tendencia al alza en los ingresos de las personas trabajadoras para consolidar un modelo económico más justo y equitativo. El gobierno de la Cuarta Transformación ha establecido como prioridad la mejora continua de las condiciones de vida de las familias trabajadoras, y el salario mínimo es un pilar fundamental de esta estrategia.
En última instancia, el aumento al salario mínimo representa un paso fundamental hacia la reducción de la pobreza y el fortalecimiento de las bases de la economía nacional. Estos avances no solo benefician a los trabajadores directos, sino que contribuyen al desarrollo integral de la sociedad mexicana en su conjunto, promoviendo la equidad y la inclusión social como valores centrales de la política económica actual.
