Las remesas hacia República Dominicana sumaron USD 7.316,4 millones entre enero y julio de 2026, un alza interanual de 6,4% que confirma la resiliencia de ese flujo aun en un entorno externo más costoso e incierto. Solo en julio ingresaron USD 1.097,1 millones, 4,7% más que un año antes.

El Banco Central atribuye el impulso, sobre todo, a los envíos desde Estados Unidos, que aportó el 81,4% del total formal en julio. La señal de fondo es clara: el mercado laboral estadounidense sigue sosteniendo el consumo de la diáspora, pese a la presión inflacionaria y a la pérdida reciente de empleos.
España fue el segundo origen, muy por detrás, mientras el reparto interno mantuvo la concentración en el Distrito Nacional, Santiago y Santo Domingo. Con reservas en USD 15.253 millones y una moneda apreciada 8% en lo que va de año, las remesas siguen siendo un amortiguador macroeconómico decisivo para el país.
