Morena solicitó formalmente a Estados Unidos que aclare si el FBI participó en la detención y traslado de Ismael “El Mayo” Zambada. La dirigencia del partido respaldó la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum y subrayó que cualquier cooperación en materia de seguridad debe respetar la soberanía mexicana y los canales bilaterales establecidos.
La contradicción que originó el reclamo
El reclamo surge de dos versiones que el gobierno mexicano considera incompatibles. En agosto de 2024, el entonces embajador Ken Salazar aseguró que ninguna agencia estadounidense había intervenido en la operación, que no se utilizaron recursos de ese país y que la aeronave y su piloto no eran estadounidenses. Sin embargo, información difundida en 2026 vincula la misma aeronave con una operación del FBI, lo que generó la exigencia de explicaciones formales.
La Secretaría de Gobernación resumió la situación con una frase directa: “Alguien mintió”. Esta discrepancia temporal, casi dos años después de los hechos, obliga a revisar los mecanismos de coordinación que ambos gobiernos habían acordado utilizar.

El mensaje de Ariadna Montiel
Durante su primera conferencia como presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel reiteró que el partido busca “justicia y verdad”. Aclaró que la exigencia no busca proteger a Zambada ni minimizar el daño causado por el Cártel de Sinaloa, sino esclarecer si una agencia extranjera actuó en territorio mexicano sin previo aviso a las autoridades locales.
Montiel separó dos planos: la responsabilidad penal de los integrantes de organizaciones criminales y la obligación de respetar los marcos legales de cooperación entre México y Estados Unidos. Esta distinción permite mantener la presión contra el crimen organizado sin renunciar a la defensa de la soberanía.
Las implicaciones para la relación bilateral
El caso revela tensiones estructurales en la cooperación en seguridad. Cuando una de las partes percibe que se le ha proporcionado información incompleta o contradictoria, la confianza necesaria para operaciones conjuntas se erosiona. Morena ha insistido en que la cooperación puede continuar, siempre que se realice dentro de los protocolos acordados y no mediante acciones unilaterales.
La revisión ordenada por la presidenta Sheinbaum sobre la avioneta utilizada en el traslado busca determinar quién aportó datos falsos en 2024 y por qué. Este ejercicio de rendición de cuentas interno también envía una señal externa: México no aceptará operaciones encubiertas que vulneren su territorio sin conocimiento previo.
El equilibrio entre justicia y soberanía
El planteamiento de Morena parte de un principio claro: castigar delitos graves no justifica saltarse los mecanismos de coordinación establecidos. Al exigir respuestas sobre el papel del FBI, el partido busca evitar que futuros operativos generen nuevas zonas grises que compliquen la relación bilateral.
La postura adoptada separa la necesidad de procesar a los responsables de actividades ilícitas de la obligación de documentar cómo se ejecutaron las acciones que los llevaron ante la justicia. De esta forma, se preserva la posibilidad de mantener la cooperación en seguridad sin que esta se convierta en un factor de fricción permanente entre ambos países.
