Más de 50 huertas de aguacate atribuidas a José de Jesús Méndez Vargas, “El Chango”, fundador y exlíder de La Familia Michoacana, y a Manuel Fernández Valencia, “La Puerca”, aparecen en registros oficiales como predios autorizados para exportar a China desde febrero de 2020. De acuerdo con una investigación de EL UNIVERSAL, las propiedades se extienden por cinco municipios de Michoacán y ocupan, en conjunto, alrededor de 500 hectáreas.
La información fue obtenida a partir de documentos de inteligencia y cotejada por el diario con bases de datos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica). Los registros identifican cada huerto, su superficie, la cartilla correspondiente y el número asignado para su operación dentro del esquema de exportación de aguacate hacia el mercado chino.
Registros concentrados en cinco municipios
La mayor concentración se encuentra en Tancítaro, con 14 huertas registradas. Le siguen Tacámbaro, con 10; Ario de Rosales, con siete; Uruapan, con seis, y Salvador Escalante, con cinco. Se trata de municipios relevantes para la producción aguacatera de Michoacán, estado que concentra una parte sustancial de la actividad nacional y mantiene vínculos comerciales con distintos mercados internacionales.
Entre los predios señalados figuran La Mora 1, La Mora 36 y La Mora 37, ubicados en Tancítaro. Sus registros ante Senasica son HUE08160830190, HUE08160839077 y HUE081-60839078, respectivamente. En conjunto, las tres huertas representan más de 40 hectáreas. Según la investigación periodística, su producción se incorpora cada año a los cargamentos de aguacate enviados a China.

La existencia de un registro sanitario y de una autorización de exportación acredita que los predios fueron incorporados a los procedimientos administrativos exigidos para enviar productos agrícolas al exterior. Sin embargo, por sí sola, esa inscripción no determina la responsabilidad penal de sus propietarios ni demuestra que cada operación comercial haya sido ejecutada directamente por integrantes de una organización criminal. Esas conclusiones requerirían investigaciones financieras, corporativas y judiciales adicionales.
Un permiso otorgado mientras “El Chango” estaba preso
La investigación destaca que Méndez Vargas contaba con un registro como exportador mientras se encontraba privado de la libertad en México. “El Chango” fue detenido por la entonces Policía Federal en junio de 2011, en Aguascalientes. Durante un interrogatorio, declaró que se dedicaba a la “agricultura y también al tráfico de drogas”, según la información citada por EL UNIVERSAL.
En ese momento cumplía una sentencia de 45 años por delincuencia organizada. A pesar de su situación penitenciaria, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural lo habría considerado dentro de los productores con capacidad para vender aguacate en el extranjero. El permiso habría sido concedido en febrero de 2020, durante el segundo año del gobierno del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.
La coincidencia entre la condición de recluso de Méndez Vargas y la vigencia de registros agrícolas plantea interrogantes sobre los mecanismos de verificación utilizados para identificar a los beneficiarios efectivos de las huertas. También abre dudas sobre la coordinación entre las autoridades encargadas de la sanidad agroalimentaria, la supervisión comercial y la investigación patrimonial de personas vinculadas con delitos graves.
La trayectoria de “La Puerca”
Los documentos citados relacionan igualmente los predios con Manuel Fernández Valencia, conocido como “La Puerca”. Fernández Valencia fue identificado como operador de La Familia Michoacana y posteriormente como integrante del Cártel de Sinaloa, donde habría mantenido vínculos con los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
La atribución de las propiedades a ambos personajes se basa en información de inteligencia y en la comparación con registros oficiales. La investigación no detalla en todos los casos la estructura jurídica de cada predio, sus titulares formales, las empresas intermediarias ni la forma en que se distribuyeron los ingresos. Esos elementos son relevantes para establecer si existió control directo, uso de prestanombres o participación de terceros en las operaciones agrícolas.
De Michoacán a una corte federal en Nueva York
A principios de 2025, Méndez Vargas fue entregado a Estados Unidos, durante la administración del presidente Donald Trump. Actualmente enfrenta un proceso ante una corte federal de Nueva York por acusaciones relacionadas con el tráfico de cocaína y metanfetaminas. La entrega ocurrió años después de su detención en México, mientras los registros de las huertas asociadas con su nombre continuaban formando parte de la cadena agrícola descrita en la investigación.
La existencia de un proceso en Estados Unidos no equivale a una condena. Del mismo modo, las acusaciones formuladas por autoridades estadounidenses deberán ser acreditadas ante los tribunales competentes. La situación judicial de Méndez Vargas, no obstante, vuelve a colocar bajo escrutinio el origen y la administración de los activos agrícolas que se le atribuyen.
El negocio agrícola como fuente de inversión
Autoridades federales citadas por EL UNIVERSAL sostienen que integrantes de La Familia Michoacana y, posteriormente, de Los Caballeros Templarios habrían utilizado recursos procedentes de la venta de drogas para adquirir huertas y otros negocios en Michoacán. Entre las actividades mencionadas se encuentran la producción y comercialización de limón, aguacate y melón, principalmente en la región de Tierra Caliente.
El patrón descrito refleja la importancia de investigar no sólo el cultivo, sino también la compra de terrenos, el financiamiento, el transporte, el empaquetado y la exportación. La amplia demanda internacional del aguacate genera ingresos legítimos para productores y trabajadores, pero también puede ofrecer canales para ocultar recursos ilícitos si los controles sobre la propiedad real y los flujos financieros resultan insuficientes.
La investigación menciona además el caso de Miguel Ángel Gallegos Godoy, “Migueladas”, señalado como jefe del llamado Cártel de Zicuirán, una célula delictiva de Tierra Caliente. Según la información citada, ese grupo participa en actividades agrícolas y exporta melón y mango a Estados Unidos y Japón con autorización de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.
Los casos documentados muestran la necesidad de distinguir entre la actividad productiva de las comunidades michoacanas y las presuntas estructuras criminales que podrían aprovecharla. Mientras las autoridades no esclarezcan la titularidad efectiva de los predios, el origen de los capitales y los controles aplicados a los exportadores, los registros sanitarios seguirán siendo una evidencia de habilitación comercial, pero no una explicación completa sobre quién controla realmente las huertas ni sobre el destino de los beneficios obtenidos.
