Madrid, 7 jul (EFE). La Fundación del Español Urgente (FundéuRAE) ha recordado que la expresión “alta costura” debe escribirse con minúsculas iniciales al tratarse de una denominación común y no de un nombre propio. Esta precisión llega tras detectar su uso frecuente con mayúsculas en medios de comunicación, donde aparecen construcciones como “La Alta Costura se distingue por la singularidad de las prendas” o “La española que ha revolucionado la Alta Costura contemporánea”.
El “Diccionario de la lengua española” define “alta costura” como la moda realizada por un diseñador de renombre y la presenta sin mayúsculas. La Fundación subraya que solo se justifica el uso de mayúsculas cuando la expresión forma parte de un nombre propio, como ocurre en “Federación de la Alta Costura y de la Moda”.

Coherencia en el lenguaje periodístico
La recomendación de FundéuRAE no responde a un capricho normativo, sino a la necesidad de mantener coherencia en los textos informativos. Cuando los medios aplican mayúsculas de forma indiscriminada, se genera una falsa sensación de que “alta costura” designa una institución o entidad concreta, lo que puede inducir a error al lector. La distinción entre denominaciones comunes y nombres propios resulta especialmente relevante en el ámbito de la moda, donde conviven marcas registradas y categorías genéricas.
Impacto en la precisión informativa
El uso correcto de minúsculas contribuye a preservar el carácter descriptivo de la expresión. Al escribir “alta costura” en minúsculas, el periodista señala que se refiere a una técnica o sector de la industria textil y no a un organismo o evento con identidad propia. Esta claridad resulta esencial en reportajes que abordan tanto el diseño de colecciones exclusivas como las tendencias que luego se trasladan a la producción industrial.
La Fundación, impulsada por la Agencia EFE y la Real Academia Española, insiste en que la corrección ortográfica no es un detalle menor. Cada mayúscula innecesaria altera sutilmente el significado percibido y puede erosionar la confianza del público en la precisión de la información. Los ejemplos corregidos propuestos por la institución muestran cómo una simple modificación tipográfica devuelve a la frase su sentido original sin perder fuerza expresiva.
Consecuencias para la redacción actual
En un entorno donde la rapidez de publicación compite con la exigencia de calidad, las recomendaciones de FundéuRAE ofrecen una guía práctica para evitar errores repetidos. Los manuales de estilo de numerosas redacciones ya incorporan esta orientación, aunque todavía persisten casos en los que la costumbre visual de ver la expresión destacada lleva a mantener las mayúsculas. La corrección sistemática de estos usos contribuye a homogeneizar el español empleado en los medios y a reforzar la función ejemplarizante que estos desempeñan ante la sociedad.
La precisión lingüística también tiene implicaciones económicas indirectas. Las agencias de comunicación y las marcas de moda que colaboran con medios esperan que sus mensajes se transmitan sin distorsiones. Una frase que confunde “alta costura” con una entidad concreta puede alterar el posicionamiento que una empresa busca para sus colecciones o para sus diseñadores.
