El dólar estadounidense abrió este 2 de septiembre en un promedio de 58,56 pesos dominicanos, un avance de 0,51% frente a los 58,26 pesos del cierre previo, según datos de Dow Jones. La moneda acumula una subida semanal de 0,88%, aunque todavía registra una caída interanual de 6,77%. La variación diaria confirma una presión compradora moderada, sin señales de tensión cambiaria inmediata.

Estabilidad de corto plazo, depreciación prevista
La volatilidad actual del tipo de cambio se sitúa en 7,4%, por debajo de la referencia de 11,4%, un indicador de que el movimiento reciente ocurre en un mercado relativamente estable. Sin embargo, la perspectiva de mediano plazo sigue apuntando a una depreciación gradual del peso. El Banco Central estima una cotización cercana a 66,35 pesos por dólar en septiembre de 2026 y de 69,15 pesos un año después.
El rumbo dependerá de las decisiones monetarias del Banco Central y de la Reserva Federal, de la demanda de divisas para importaciones y de la evolución de la actividad local. UBS prevé que la economía dominicana acelere hacia un crecimiento real cercano al 4% en 2026, apoyada por menores tasas, turismo y estímulo fiscal focalizado. Ese escenario podría sostener la entrada de divisas, pero no eliminaría la presión estructural sobre el peso.
El frente externo será determinante
La firma financiera considera que remesas y exportaciones de servicios compensarán parte del déficit comercial, mientras la inversión extranjera directa, estimada entre 3,5% y 4% del PIB, cubriría la brecha externa. Turismo, energía, industria, comercio e inmobiliario aparecen como los principales soportes. El riesgo reside en que choques climáticos, dificultades de gobernabilidad o un dólar global más fuerte alteren ese equilibrio y aceleren la depreciación prevista.
