La Fiscalía General del Estado de Baja California detuvo a Mario Antonio “N” y Anthony “N” como probables responsables del homicidio de Richard, un hombre de 28 años que murió el 21 de agosto dentro de la Clínica Jireh, un centro de rehabilitación vinculado a Patrulla Espiritual en Tijuana. La necropsia determinó que la causa de muerte fue asfixia mecánica por sofocación.

Maru Zárate, madre de la víctima, exigió justicia y denunció presuntos abusos, golpes y negligencia contra personas internadas en el establecimiento. En una publicación en redes sociales, rechazó que su hijo fuera presentado como una persona en situación de calle y sostuvo que ingresó al lugar para recibir ayuda.
“Él necesitaba ser ayudado, no asesinado”, expresó Zárate. La mujer afirmó que la familia pagó mil 200 dólares por el ingreso de Richard y que tenía previsto cubrir otros 840 dólares mensuales por su estancia. También relató que, tras enterarse del fallecimiento, le indicaron acudir a la morgue.
La investigación de la Fiscalía
Según la FGE, los detenidos habrían agredido físicamente a la víctima y ejercido fuerza en su contra dentro de un dormitorio del centro de rehabilitación, ubicado en la colonia Poblado Ejido Matamoros. Las lesiones derivaron en su fallecimiento, de acuerdo con las indagatorias de la autoridad estatal.
Mario Antonio “N” y Anthony “N” fueron detenidos el 29 de agosto en la colonia Ejido Matamoros. Ambos quedaron a disposición de un juez de Control, quien determinará su situación jurídica.
Zárate pidió además que se investiguen las condiciones de operación y vigilancia de los centros de rehabilitación. La Fiscalía señaló que continuará con las investigaciones para esclarecer los hechos y presentar ante los tribunales a quienes resulten probables responsables, bajo los principios del debido proceso y presunción de inocencia.
