Deogratius Ndejembi asume la vicepresidencia de Tanzania

Deogratius Ndejembi, hasta ahora ministro de Energía de Tanzania, juró este sábado como vicepresidente del país, cuatro días después de la renuncia de Emmanuel John Nchimbi. El nombramiento se produce tras una salida inédita para ese cargo: Nchimbi se convirtió en el primer vicepresidente tanzano que dimite voluntariamente, después de menos de un año en funciones.

Ndejembi, de 43 años, fue investido ante la presidenta Samia Suluhu Hassan en la sede de la Presidencia, en Dodoma. Su candidatura había recibido el viernes el respaldo unánime del Parlamento, a propuesta del gobernante Partido de la Revolución, conocido como CCM. El nuevo vicepresidente dirigía la cartera de Energía desde las elecciones generales de 2025.

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Un relevo tras una dimisión excepcional

Tras el aval parlamentario, Ndejembi afirmó que buscará ayudar a Hassan a servir de “puente entre todos los tanzanos”, sin distinción de ideología política o religión y de acuerdo con las directrices de la presidenta. Durante la ceremonia, Hassan lo felicitó como el decimotercer vicepresidente del país de África Oriental y le pidió responder a las exigencias de sus nuevas responsabilidades.

“No te conformes con lo mínimo. Crece, hijo nuestro. Te hemos confiado grandes responsabilidades y tengo fe en que tendrás éxito”, declaró la mandataria, según medios locales. El cargo había quedado vacante tras la dimisión presentada el martes por Nchimbi, de 54 años, quien era vicepresidente desde el 3 de noviembre de 2025.

La salida de Nchimbi y el conflicto con el CCM

La renuncia de Nchimbi estuvo seguida de su expulsión del CCM por indisciplina. En las últimas semanas, el entonces vicepresidente había realizado declaraciones controvertidas en las que llamó a los tanzanos a “luchar por una nueva Constitución”, un pronunciamiento que apuntaba a un posible distanciamiento con Hassan.

Hassan fue declarada vencedora de las elecciones del 29 de octubre de 2025, unos comicios de los que fueron excluidos sus dos principales rivales. Las protestas durante la votación y en los días posteriores fueron reprimidas por la Policía. En abril, una comisión de investigación designada por la presidenta cifró en 518 los fallecidos y sostuvo que las movilizaciones incluyeron “actos de violencia”; expertos de Naciones Unidas hablaron de al menos 700 muertos, mientras Chadema, principal partido opositor, elevó la cifra hasta 1.000.

Grupos defensores de derechos humanos y sectores de la oposición han denunciado una ola de represión y detenciones de disidentes bajo la Presidencia de Hassan, que gobierna Tanzania desde 2021.

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