Guatemala ha recibido este año a 2.284 ciudadanos mexicanos deportados desde Estados Unidos en vuelos de ICE que hacen escala en ese país antes de que los afectados continúen por tierra hacia México. Honduras también participa en el esquema y ambos gobiernos reciben pagos de Estados Unidos por cada persona no nacional que admiten.

El presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo, afirmó que los mexicanos llegan en vuelos de retornados guatemaltecos y permanecen únicamente en tránsito, sin refugio ni una figura de tercer país seguro. Añadió que los gastos locales son cubiertos por México o, en algunos casos, por Estados Unidos.
ICE contrató a CSI Aviation para administrar vuelos chárter entre noviembre de 2025 y octubre de 2026. Hasta finales de julio, el programa había comprometido unos 1.150 millones de dólares dentro de un contrato con valor potencial de 1.813 millones; el presupuesto cubre traslados internos y deportaciones internacionales.
Algunos deportados reportan que el apoyo para volver a sus comunidades no cubre todo el trayecto. José Hernández, originario de Veracruz, relató que fue llevado a Guatemala sin conocer previamente el destino y que necesitó pedir dinero a familiares para viajar desde Chiapas hasta su estado.
Especialistas consultados cuestionaron el uso de una ruta más larga para mexicanos deportados. La abogada Ana González señaló que ese recorrido no genera por sí solo derecho a indemnización, aunque cada caso puede ser revisado.
