La Comisión Federal de Electricidad informó que durante 2025 se terminaron 2.939 obras de electrificación con una inversión superior a 1.167 millones de pesos. Estas acciones permitieron incorporar al servicio eléctrico a más de 63 mil habitantes en distintas regiones del país, principalmente en localidades que históricamente han registrado bajos niveles de cobertura.
Impacto inmediato en comunidades rezagadas
Los proyectos ejecutados se concentraron en zonas rurales, comunidades indígenas y áreas urbanas marginadas donde la ausencia de infraestructura eléctrica limitaba el acceso a servicios básicos. La incorporación de nuevos usuarios no solo mejora las condiciones de vida cotidianas, sino que también abre posibilidades para actividades productivas que antes resultaban inviables por la falta de energía confiable.

Alcance del Programa de Justicia Energética
Las obras forman parte del Programa Prioritario de Obras 2025-2028, que contempla la ejecución de 42.221 proyectos en total con una inversión estimada de 18.916 millones de pesos. Los recursos provienen principalmente del Fondo de Servicio Universal Energético administrado por la Secretaría de Energía. Esta estrategia busca cerrar brechas históricas de cobertura entre entidades federativas y entre zonas urbanas y rurales.
La planeación anual identifica las localidades con mayor rezago social para dirigir las inversiones hacia los puntos de mayor necesidad. De esta manera, el programa evita dispersar recursos y prioriza resultados medibles en términos de población beneficiada y kilómetros de red extendida.
Metas de cobertura y calendario 2026
El objetivo declarado es alcanzar una cobertura eléctrica nacional de 99.99 % al cierre de 2028. Para 2026 se programaron 8.225 obras adicionales que requerirán una inversión cercana a 2.726 millones de pesos y beneficiarán a aproximadamente 84.400 habitantes en las 32 entidades federativas.
El cumplimiento de estas metas depende tanto de la ejecución oportuna de los proyectos como de la capacidad de mantener la infraestructura una vez instalada. La experiencia de programas anteriores muestra que la sostenibilidad requiere atención continua a mantenimiento y a la adaptación de la red ante crecimiento demográfico.
Implicaciones para el desarrollo regional
La electrificación en comunidades marginadas genera efectos que van más allá del suministro de energía. El acceso estable permite el funcionamiento de equipos médicos, sistemas de bombeo de agua, refrigeración de alimentos y herramientas productivas que elevan la competitividad local. En términos agregados, estas mejoras contribuyen a reducir desigualdades territoriales que históricamente han frenado el crecimiento económico equilibrado del país.
Al mismo tiempo, la ampliación de la red plantea desafíos técnicos y presupuestarios. La dispersión geográfica de las localidades atendidas incrementa los costos unitarios de conexión y exige soluciones adaptadas a condiciones topográficas y climáticas diversas. La CFE deberá equilibrar la rapidez de ejecución con estándares de calidad que garanticen la confiabilidad del servicio a largo plazo.
