La quinta edición de la carrera 5K “Tijuana con los Refugiados” se celebró el sábado 4 de julio en la Zona Río, reuniendo a deportistas recreativos y competitivos en torno a una causa solidaria. La salida y meta estuvieron ubicadas en las instalaciones del CREA, desde donde los participantes recorrieron cinco kilómetros que incluyeron las inmediaciones del Hospital General y Pueblo Amigo. Aunque la inscripción fue gratuita, se invitó a los corredores a realizar donativos voluntarios en especie destinados al proyecto Salesianos, que ofrece apoyo integral a personas refugiadas que residen en la ciudad.
El evento formó parte de las actividades de cierre por el Día Mundial de las Personas Refugiadas. En una zona fronteriza como Tijuana, donde miles de personas en movilidad esperan resoluciones migratorias o buscan integrarse, este tipo de iniciativas adquieren relevancia porque combinan actividad física con recaudación de recursos tangibles. La organización municipal, a través de la Dirección de Atención al Migrante, buscó así canalizar la participación ciudadana hacia necesidades concretas de alojamiento, alimentación y acompañamiento psicosocial que enfrentan quienes han llegado huyendo de contextos de violencia o persecución.

Ganadores y tiempos de la competencia
En la rama varonil, Eduardo Amezcua se impuso con un registro de 17 minutos y 39 segundos. El corredor, originario de Morelos y con poco más de un año de práctica formal, señaló que utilizó la prueba como parte de su preparación para otra competencia al día siguiente. Destacó la importancia de la disciplina y la confianza en el proceso de entrenamiento, señalando que la constancia permite avances incluso para quienes comienzan tarde en el deporte. Por su parte, María Fernanda Sauceda Arvayo ganó la categoría femenil con 20 minutos y 54 segundos. La atleta, con dos años de experiencia y un año de entrenamiento estructurado complementado con gimnasio y alimentación controlada, resaltó que terminó motivada y que el ambiente competitivo impulsó su rendimiento. Ambos ganadores coincidieron en señalar los beneficios mentales del running, que permite liberar tensiones y mantener una perspectiva positiva ante los retos diarios.
Contexto de Tijuana y el apoyo a refugiados
Tijuana ha funcionado durante décadas como punto de recepción y tránsito para personas en situación de movilidad. El proyecto Salesianos, receptor de los donativos de la carrera, opera con programas de atención que incluyen hospedaje temporal, orientación legal y talleres de inserción laboral. En un entorno donde las políticas migratorias cambian con frecuencia y los recursos institucionales son limitados, las donaciones en especie resultan especialmente útiles porque cubren necesidades inmediatas sin requerir trámites complejos. La carrera, al no cobrar inscripción, amplió el acceso a deportistas de distintos niveles socioeconómicos, aunque el éxito de la recaudación depende de la generosidad individual de quienes participan.
La combinación de deporte y causa social plantea preguntas sobre la sostenibilidad de este modelo. Si bien una jornada de este tipo genera visibilidad y recursos puntuales, la atención a personas refugiadas requiere intervenciones de mediano y largo plazo que exceden el alcance de una sola colecta. Organizaciones locales han señalado que el apoyo constante de la sociedad civil resulta complementario, pero no sustituye, las responsabilidades del Estado en materia de protección internacional y acceso a derechos básicos.
Beneficios del running más allá del rendimiento
Los testimonios de los ganadores coinciden con estudios que vinculan la práctica regular de ejercicio aeróbico con mejoras en el estado de ánimo y la reducción de síntomas de ansiedad. En el caso de personas refugiadas, que frecuentemente enfrentan estrés postraumático y procesos de adaptación cultural, actividades grupales como esta carrera pueden contribuir a la reconstrucción de redes sociales. Sin embargo, los organizadores enfatizaron que la participación fue voluntaria y que el objetivo principal era la recaudación, no la integración directa de beneficiarios en la prueba.
La edición 2026 demostró que Tijuana cuenta con una comunidad deportiva activa dispuesta a vincular su afición con causas locales. El reto ahora radica en mantener el interés más allá del día del evento y traducir la solidaridad momentánea en apoyos continuos que permitan a las personas refugiadas transitar hacia una vida autónoma en la ciudad.
