Barclays ha identificado una oportunidad estructural que el consenso aún no incorpora plenamente. El mercado de equipos eléctricos completos para centros de datos alcanzará un tamaño máximo de 140 mil millones de dólares en 2028, siempre que solo el 10 % del mercado chino quede abierto a proveedores occidentales. Esta cifra se sustenta en un costo promedio de 4,6 millones de dólares por megavatio de capacidad instalada y refleja el ritmo de despliegue de infraestructura de inteligencia artificial que ya se observa en los pedidos de los principales hiperescaladores.
Demanda subestimada y revisiones al alza
El análisis de Barclays parte de una constatación concreta: las previsiones actuales del mercado infravaloran el crecimiento de la demanda de centros de datos durante los próximos dos años. Como consecuencia, la firma ha elevado sus estimaciones de utilidad operativa para Schneider Electric, Legrand y Siemens en torno al 3 % de media. El ajuste no responde a un optimismo genérico, sino al seguimiento detallado de los contratos de infraestructura de IA que ya están en fase de ejecución y que requieren soluciones de alimentación y refrigeración de mayor densidad.
La misma lógica ha llevado a Barclays a modificar sus recomendaciones. Legrand ha pasado de “igual ponderación” a “sobreponderar”, con un precio objetivo elevado hasta 185 euros. Schneider Electric mantiene su calificación de “sobreponderar” y ve su objetivo revisado a 350 euros. Siemens, en cambio, permanece en “infraponderar” pese a una ligera subida del objetivo hasta 235 euros, ya que su perfil de conversión de caja y su valoración limitan el margen de revalorización adicional.

Transición a 800 V y redistribución de valor
Uno de los cambios más relevantes que Barclays anticipa es la adopción progresiva de la arquitectura de corriente continua a 800 voltios. Aunque su penetración será aún modesta a finales de 2027, se espera que alcance cerca del 30 % de las nuevas instalaciones hacia 2029, incluidas soluciones intermedias. Esta transición reduce el contenido de transformadores convencionales, unidades de distribución en rack y sistemas de alimentación ininterrumpida, mientras abre espacio a transformadores de estado sólido que hoy parten de una base cercana a cero.
El enfriamiento líquido experimenta un movimiento paralelo. Los sistemas tradicionales de aire ven limitado su crecimiento, mientras que las placas frías y las unidades de distribución de refrigeración líquida capturan una porción creciente del presupuesto de los nuevos proyectos. Barclays señala que los proveedores asiáticos, especialmente Delta Electronics, ya están enviando prototipos de arquitectura 800 VDC a Nvidia, lo que anticipa una competencia más intensa en este segmento para los fabricantes occidentales.
Servicios y software como factor diferenciador
Más allá del hardware, Barclays destaca que el mercado ha subestimado sistemáticamente el peso de los servicios y el software de gestión de infraestructura física. Legrand genera aproximadamente el 13 % de sus ventas en centros de datos a través de servicios de pruebas eléctricas tras varias adquisiciones recientes. Schneider Electric, por su parte, obtiene cerca del 16 % de sus ingresos en este segmento procedentes de software y servicios recurrentes. Estas líneas de negocio ofrecen mayor visibilidad y márgenes estables, lo que explica parte de la mejora de las estimaciones de EBITA ajustado entre 2026 y 2028.
El escenario que dibuja Barclays no es lineal. La penetración de la arquitectura 800 V y la competencia asiática pueden modificar la distribución de contenido entre proveedores, pero la combinación de crecimiento estructural de la demanda, mayor peso de los servicios y posicionamiento diferencial de cada compañía genera un marco de oportunidades que sigue siendo superior a las valoraciones actuales del consenso.
