La presidenta Claudia Sheinbaum supervisó este sábado la construcción del Acueducto Guadalupe Victoria II, una obra que busca garantizar el abasto de agua potable para 300 mil habitantes de Ciudad Victoria, Tamaulipas. El proyecto contempla una inversión estimada de 2 mil 347 millones 420 mil pesos y una segunda línea de conducción de 54.7 kilómetros.

Una obra que integra captación y tratamiento
El acueducto tendrá capacidad para bombear 750 litros por segundo desde la presa Vicente Guerrero. La planta potabilizadora, diseñada para procesar mil 500 litros por segundo, contará además con un tanque de almacenamiento de 10 mil metros cúbicos. La fuente se considera sostenible y está proyectada para atender tanto la demanda actual como el crecimiento futuro de la población.
El proceso comienza en una caja de distribución, donde el agua cruda se dirige por gravedad a las etapas de floculación, sedimentación y filtración. Estas fases retiran sólidos y partículas suspendidas. Después, en el tanque vertedor, se regula el nivel hidráulico y se aplica cloro para eliminar patógenos y mantener la desinfección requerida.
En la etapa final, el agua será impulsada por las líneas 1 y 2 del sistema Guadalupe Victoria hacia el tanque de almacenamiento, donde recibirá una segunda aplicación de cloro antes de su distribución. La relevancia de la obra no radica únicamente en ampliar la conducción: su diseño incorpora captación, potabilización, almacenamiento y desinfección, una cadena integral que puede reducir riesgos de calidad y mejorar la continuidad del servicio. Su impacto dependerá, además, de que la infraestructura opere con mantenimiento constante y capacidad suficiente para responder al crecimiento urbano.
