Julio Velarde aceptó permanecer cinco años más como presidente del Banco Central de Perú tras la propuesta de la presidenta electa Keiko Fujimori. El economista de 73 años, que lleva dos décadas en el cargo, ha preservado la estabilidad monetaria a través de múltiples administraciones y mantiene la inflación dentro del rango meta pese a la crisis política recurrente.

La decisión refuerza la confianza de los mercados en la continuidad de una política monetaria ortodoxa. La inflación del año pasado se limitó al 1,5 %, una de las tasas más bajas de América Latina, mientras que las proyecciones para 2026 sitúan el crecimiento del PIB en 3,4 % a pesar del impacto de El Niño.
Señal de estabilidad institucional
La ratificación de Velarde, quien ha trabajado con más de diez presidentes, reduce la incertidumbre que suele acompañar los cambios de gobierno en economías emergentes. Fujimori asumirá el 28 de julio y la permanencia del banquero central transmite un mensaje claro de prioridad por la disciplina fiscal y monetaria.
