Sanrio perdió cerca de 18% en la Bolsa de Tokio tras divulgar sus resultados del primer trimestre fiscal, aunque sus ventas crecieron 20.7% interanual, a 52,035 millones de yenes. La utilidad operativa subió 11.1%, a 22,435 millones, y la ganancia atribuible avanzó 9.3%, hasta 15,516 millones de yenes.

El mercado exigía más
La caída no cuestiona la expansión del negocio, sino la distancia entre los resultados y unas expectativas ya elevadas. Tras una fuerte apreciación previa de la acción, el mercado esperaba una sorpresa capaz de justificar la valuación. Sanrio mantuvo sin cambios su previsión para el ejercicio que cierra en marzo de 2027: ventas por 229,800 millones de yenes y utilidad operativa de 89,500 millones.
Hello Kitty sigue siendo el principal activo comercial mediante licencias, moda, juguetes y colaboraciones, mientras Sanrio amplía su presencia en videojuegos, deporte, cine y plataformas digitales. América Latina destacó con un alza de 70% en ventas, hasta 1,000 millones de yenes, apoyada por ropa, belleza, papelería y accesorios.
El reto es convertir popularidad en rentabilidad sostenida sin depender de una sola figura. Cinnamoroll, Pochacco y Kuromi ya fortalecen un portafolio más amplio, pero la reacción bursátil confirma que el crecimiento de marcas y audiencias deberá traducirse en resultados superiores a los ya descontados por los inversionistas.
