Madrid, 15 ago (EFE).- La demanda de platos preparados sigue afianzándose en verano, una etapa en la que estas referencias elevan su volumen de ventas en los hogares hasta un 5 % frente a los meses previos, impulsadas por la búsqueda de comidas frescas, ligeras y rápidas. La Asociación de Platos Preparados de España (Asefapre) sitúa en esa combinación de comodidad, adaptación a nuevos hábitos y mejora de la oferta nutricional las claves de un consumo que crece cada vez más allá de la mera respuesta coyuntural al calor.
El fenómeno no se explica solo por el calendario. Asefapre subraya que el atractivo de estos productos reside en que permiten disponer de más tiempo libre sin renunciar a una alimentación variada y de calidad. La patronal insiste además en que la categoría ha sabido evolucionar hacia recetas equilibradas y perfiles nutricionales mejorados, un cambio relevante en un mercado donde el consumidor ya no solo pide rapidez, sino también una percepción de valor alimentario que haga compatible el plato listo con hábitos más exigentes.

La demanda se concentra especialmente en las recetas refrigeradas, los platos fríos, las ensaladas preparadas, los formatos individuales y las opciones listas para consumir. Dentro de ese abanico, los gazpachos y salmorejos listos para tomar destacan como uno de los indicadores más claros del tirón estival: desde junio, el gasto en estas referencias subió más de un 30 % interanual en 2025, según los datos divulgados por el sector. Ese comportamiento sugiere que el consumo veraniego ya no se limita a comparar junio, julio o agosto con la primavera, sino que consolida un patrón propio frente a otros veranos.
Las empresas también están ajustando su oferta para capitalizar esa demanda. Palacios ha lanzado una nueva gama de platos preparados orientada a cubrir necesidades “reales” de los consumidores con soluciones “sabrosas y equilibradas”, según trasladó a EFEAgro. Entre sus referencias para este verano figuran patatas bravas, arroces listos para consumir, albóndigas, medallones con patatas y macarrones con chorizo. La compañía sostiene que el cliente busca en estos meses platos rápidos sin renunciar a los sabores de siempre, y que el principal motor de compra sigue siendo la conveniencia, seguida por el placer gastronómico.
La evolución de la categoría también se refleja en las alianzas entre fabricantes. Choví se ha convertido en socio de varias elaboradoras de platos preparados al suministrar la salsa brava y la mayonesa con las patatas de Palacios desde finales de junio. La firma especializada en salsas señala además que el alioli registra uno de los mayores crecimientos del verano, con ventas entre un 15 % y un 24 % por encima de la media anual entre junio y septiembre, gracias a su capacidad para acompañar comidas listas para consumir. Entre sus novedades, Choví destaca el allioli sriracha, una propuesta que combina el alioli tradicional con el toque picante de la salsa de chile asiático.
Aguinamar, centrada en productos del mar, describe un crecimiento generalizado de sus gamas preparadas durante los meses estivales, por su vínculo con momentos de ocio y de reunión. En su catálogo, las referencias de aperitivo concentran parte del impulso, especialmente los pintxos de 180 gramos en variedades de marisco, salmón, atún y donostiarra, elaborada a base de surimi y salsa. La empresa ha ampliado además su línea de mejillones con recetas como Mediterránea, con aceite, limón y laurel, y Brava, con salsa brava, en una apuesta por formatos que combinan sencillez de consumo y sabores reconocibles.
El comportamiento del mercado apunta a una transformación más amplia del consumo alimentario en verano. La preferencia por soluciones prácticas, la reducción del tamaño de los hogares y la flexibilidad de horarios están reforzando el espacio de los platos preparados frente a la cocina tradicional del día a día, sin desplazar del todo otras opciones, pero sí ganando terreno en momentos concretos como comidas informales, aperitivos o cenas rápidas. Para Asefapre, el sector ya compite no solo por ahorrar tiempo, sino por ofrecer experiencias “sin complicaciones” que sumen practicidad, innovación y un valor añadido que antes no formaba parte de la categoría.
