El peso mexicano cerró la jornada del martes en 17.5143 unidades por dólar, lo que representó una depreciación de 12.69 centavos o 0.73 por ciento frente al cierre previo de 17.3874. Este movimiento se produjo en un contexto donde el dólar amplió su ventaja impulsado por una percepción de mayor riesgo global, especialmente vinculada a los acontecimientos en Oriente Medio. El tipo de cambio osciló entre un máximo de 17.5446 y un mínimo de 17.3754, reflejando la cautela que dominó las operaciones cambiarias.
El avance del índice dólar amplifica la presión sobre la divisa local
El Índice Dólar (DXY) registró un incremento de 0.22 por ciento hasta ubicarse en 101.08 unidades. Esta fortaleza del billete verde se explica por la combinación de factores externos que elevan la demanda de activos refugio. Los operadores interpretaron que cualquier escalada en los conflictos de Oriente Medio podría prolongar la volatilidad, limitando el margen de maniobra del peso incluso ante comentarios moderados de autoridades monetarias estadounidenses. La correlación entre el DXY y el tipo de cambio mexicano se hizo evidente en la sesión, donde cada avance del índice coincidió con nuevos máximos intradía para el dólar en México.

Tensiones geopolíticas y el factor petróleo condicionan las expectativas
Los recientes ataques en Oriente Medio elevaron los precios del petróleo y generaron un ambiente de aversión al riesgo que afectó de manera directa a las monedas emergentes. Aunque el presidente de la Reserva Federal de Nueva York, John Williams, señaló que la inflación le preocupa menos en el corto plazo debido al conflicto, el mercado prefirió mantener posiciones defensivas hasta contar con información más precisa. Esta dinámica muestra cómo los eventos geopolíticos pueden neutralizar señales de política monetaria que, en otras circunstancias, habrían favorecido al peso.
Las minutas de la Fed y los datos locales definen el siguiente movimiento
Los participantes del mercado esperan la publicación de las actas de la última reunión de la Reserva Federal para calibrar el ritmo de recortes de tasas en Estados Unidos. Paralelamente, el jueves se conocerán las minutas de Banxico, donde la tasa de interés se mantuvo sin cambios, y el dato de inflación de junio en México, que se anticipa a la baja. Analistas de Banamex advierten que, de superar el nivel actual, la siguiente resistencia relevante para el peso se ubica en 18.00 unidades. La secuencia de estos eventos crea un calendario de alto impacto que podría definir la dirección del tipo de cambio en el corto plazo, más allá de la volatilidad diaria observada.
