La Copa Mundial de Futbol 2026 dejó en Guadalajara una derrama económica de entre 10,500 y 11,500 millones de pesos, por encima de la proyección inicial de 10,000 millones. La ocupación hotelera bajó seis puntos respecto a junio de 2025, hasta 57%, pero las tarifas promedio se elevaron 180% por la llegada de visitantes de alto poder adquisitivo seleccionados por el sistema de boletos de la FIFA.

El gasto en hospedaje, que incluyó hoteles y plataformas como Airbnb, alcanzó entre 2,100 y 2,200 millones de pesos. Aplicando un multiplicador conservador de 5.5, la Oficina de Visitantes y Convenciones estimó el impacto total. Este modelo refleja que el perfil de los aficionados compensó la menor afluencia con un consumo significativamente superior en transporte, restaurantes y comercio local.
Visitantes y operaciones aéreas
El aeropuerto registró 300 vuelos adicionales y cerca de 44,000 pasajeros extra entre el 1 y el 28 de junio, además de aeronaves privadas. Las selecciones de Corea, Colombia, Congo y Uruguay aportaron unos 88,000 visitantes que impulsaron la demanda de servicios y reuniones de negocios durante los partidos.
