Madres y mujeres buscadoras de Baja California realizaron este sábado una acción en el muro fronterizo de Playas de Tijuana para visibilizar la desaparición de sus familiares. La actividad contó con el acompañamiento de organizaciones defensoras de derechos humanos y forma parte de una campaña vinculada con el informe “Desaparecer otra vez”, presentado el año pasado.

Una crisis que también expone a quienes buscan
Adriana Sánchez, subdirectora de programas de Amnistía Internacional, señaló que en Baja California existen más de 5 mil personas desaparecidas y más de 13 mil restos humanos sin identificar. Las cifras muestran que la búsqueda enfrenta dos problemas relacionados: la falta de localización efectiva y la limitada capacidad institucional para identificar los restos y ofrecer respuestas a las familias.
La protesta puso el foco en una consecuencia menos visible de la crisis: los riesgos que enfrentan las mujeres que encabezan las labores de búsqueda. Además de sostener investigaciones que deberían corresponder a las autoridades, muchas deben hacerlo en contextos de amenaza, desgaste y falta de respaldo especializado.
Amnistía Internacional pidió fortalecer la localización e identificación de personas desaparecidas y establecer mayores medidas de protección para las buscadoras. La organización advirtió que Baja California carece de un mecanismo estatal específico para atender las situaciones de riesgo de quienes participan en estas tareas.
La acción en el muro fronterizo convirtió un espacio público y simbólico en un reclamo de responsabilidad institucional. El mensaje central de las familias no se limita a mantener visibles los casos: exige que la búsqueda deje de depender principalmente de su esfuerzo y se traduzca en investigaciones eficaces, identificación de restos y protección permanente.
