Michoacán registra menor inflación

El gobierno de Michoacán reportó en julio una inflación general anual de 3.6% y una inflación de alimentos de 2.2%, los niveles más bajos registrados durante la actual administración, de acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del Inegi. El dato confirma una trayectoria de desaceleración que, por cuarto mes consecutivo, ha reducido la presión sobre el gasto de los hogares en la entidad.

La lectura oficial la difundió la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco), que atribuyó la baja a una menor presión en los precios de consumo cotidiano. En términos prácticos, el descenso no solo refleja una contención en bienes básicos, sino también una mejora relativa frente al arranque del año, cuando la inflación general en el estado se ubicaba en 4.9% en marzo.

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El ajuste más visible se ha dado en el componente alimentario. Según los datos presentados por la dependencia estatal, la inflación de alimentos pasó de 6.1% en marzo a 2.3% en junio, una reducción de 3.9 puntos porcentuales en cuatro meses. Ese comportamiento es relevante porque los alimentos concentran una proporción alta del ingreso de los hogares, en especial en los segmentos de menor poder adquisitivo, donde cualquier variación impacta de inmediato la capacidad de compra.

Claudio Méndez Fernández, titular de la Sedeco, sostuvo que la tendencia se acerca a niveles de mayor estabilidad de precios y subrayó que la meta de inflación general fijada por el Banco de México es de 3%. Aunque el indicador estatal aún se mantiene por encima de ese objetivo, la distancia se ha reducido de forma notable, lo que sugiere una corrección más ordenada que la observada en etapas de mayor volatilidad inflacionaria.

La comparación con el pico de 2022 ayuda a dimensionar el cambio. En octubre de ese año, la inflación de alimentos llegó a 16.7% y la general a 10%, un entorno de fuerte deterioro para el consumo y el presupuesto familiar. Frente a ese antecedente, el nivel actual representa una normalización importante, aunque todavía insuficiente para hablar de una convergencia plena y duradera hacia la meta monetaria.

El comportamiento de Michoacán también contrasta con el promedio nacional. En los últimos registros disponibles, la inflación de alimentos en el país fue de 1.3% y la general de 3.1%, niveles inferiores a los observados en la entidad. La diferencia no invalida la mejoría local, pero sí muestra que el estado aún enfrenta una corrección algo más lenta que el conjunto del país, especialmente en el terreno alimentario.

Para las autoridades estatales, el descenso abre una ventana para sostener la recuperación del consumo y contener presiones en el gasto familiar; para los hogares, el alivio sigue siendo parcial, porque la inflación acumulada de los últimos años dejó una base de precios más alta que la de 2022. La evolución de los próximos meses será clave para saber si la desaceleración reciente se convierte en una tendencia estable o si responde solo a una fase temporal de moderación.

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