Meta bajo presión por seguridad infantil

Un exingeniero de Meta afirmó ante un tribunal federal de California que la protección de menores en Instagram y Facebook quedó subordinada al crecimiento y la participación de usuarios. Arturo Bejar sostuvo que Mark Zuckerberg podía acelerar cambios de seguridad en meses cuando los convertía en prioridad, pero que esa voluntad no se aplicó de forma suficiente a los riesgos infantiles.

Una acusación de diseño y prioridades

El testimonio es central en la demanda de 29 estados contra la compañía, acusada de diseñar productos que enganchan a adolescentes, minimizan daños y recaban datos sin consentimiento parental. Los demandantes reclaman hasta 1,4 billones de dólares y cambios en funciones como las historias, la reproducción automática y el desplazamiento infinito. La disputa no cuestiona la existencia de Instagram, sino si Meta conocía riesgos concretos y presentó una imagen engañosa de sus salvaguardas.

Bejar acusó a la empresa de ignorar deliberadamente a usuarios menores de 13 años pese a disponer de tecnología para detectarlos. También cuestionó herramientas como “Take a Break”, al considerar que su activación voluntaria reduce su eficacia. Su argumento apunta a una tensión clave: una medida de seguridad que depende del usuario menor protege menos que una barrera incorporada por defecto al diseño.

Un precedente regulatorio

El juicio, iniciado el 18 de agosto y previsto para seis semanas, podría incluir las declaraciones de Zuckerberg y del jefe de Instagram, Adam Mosseri. El veredicto del jurado será consultivo, pero la jueza Yvonne Gonzalez Rogers decidirá la responsabilidad y las posibles sanciones. Más allá del impacto financiero, una condena obligaría a Meta a rediseñar mecanismos centrales de sus plataformas y reforzaría la presión regulatoria sobre las tecnológicas estadounidenses.

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