Malasia está reforzando su estrategia comercial en Brasil para transformar el crecimiento de sus exportaciones halal en acuerdos estables con compradores, distribuidores e importadores latinoamericanos. La iniciativa fue encabezada por Halal Development Corporation Berhad (HDC), agencia dependiente del Ministerio de Inversión, Comercio e Industria (MITI), durante la feria Fi South America 2026, celebrada del 4 al 6 de agosto en São Paulo.
El interés de Kuala Lumpur se apoya en una cifra concreta: las exportaciones halal malasias a Brasil habrían pasado de 510,82 millones de ringgit en 2023 a 860,45 millones en 2025, según datos provisionales. El aumento, cercano al 68%, convierte al mercado brasileño en algo más que un destino comercial: lo sitúa como una posible plataforma de entrada para el conjunto de América Latina.
Quince empresas en busca de compradores brasileños
En el Pabellón Halal de Malasia, HDC reunió a 15 exportadores malasios certificados con compradores, importadores, distribuidores, minoristas y socios empresariales de Brasil. La participación se desarrolló dentro de la Malaysia Global Halal Show (MGHS) 2.0, un programa diseñado para acercar a las empresas nacionales a mercados internacionales mediante contactos directos.
Durante los tres días se organizaron reuniones entre empresas, presentaciones de productos y sesiones de establecimiento de contactos comerciales. La delegación malasia también recibió información sobre las preferencias de los consumidores brasileños, los requisitos regulatorios, los canales de distribución y las condiciones que suelen exigir los compradores locales.
El objetivo inicial era lograr al menos 15 contactos comerciales entre empresas y generar oportunidades de venta potenciales por 200 millones de ringgit. Sin embargo, el alcance de la operación no depende únicamente del número de reuniones celebradas. En sectores regulados como el halal, la conversión de un primer contacto en una orden de compra exige resolver cuestiones de certificación, etiquetado, logística, precios y continuidad del suministro.

La certificación es solo una parte de la entrada al mercado
Uno de los componentes centrales de la misión fue el fortalecimiento de los vínculos institucionales. HDC trabajó con FAMBRAS Halal y CDIAL Halal, dos actores relevantes del ecosistema brasileño, mientras que también facilitó la cooperación con el Departamento de Desarrollo Islámico de Malasia (JAKIM) en materia de certificación y gobernanza halal.
La participación de MATRADE São Paulo añadió una dimensión comercial relacionada con el acceso al mercado. Esta coordinación resulta significativa porque la certificación halal, aunque es esencial para acreditar el cumplimiento de determinados estándares religiosos y de producción, no garantiza por sí sola la distribución ni la aceptación del producto. Las empresas deben adaptar sus presentaciones, formatos, canales y estrategias de venta a un entorno brasileño que combina una gran escala de consumo con particularidades regulatorias y logísticas.
Mohamed Romzi Sulaiman, subdirector general de Cooperación Internacional de HDC, afirmó que la presencia en Fi South America no se limitó a mostrar productos malasios. Según explicó, el propósito fue crear vínculos entre exportadores y compradores internacionales, reforzar la confianza y ampliar el acceso al mercado para sostener un comercio halal de largo plazo.
Brasil como puerta de entrada latinoamericana
La apuesta por Brasil responde a factores que van más allá del crecimiento registrado en las ventas. El país ofrece una escala de mercado considerable, una industria alimentaria desarrollada y conexiones comerciales capaces de facilitar la expansión hacia otros países de la región. Para los exportadores malasios, establecer relaciones con distribuidores brasileños puede reducir la dependencia de mercados tradicionales y diversificar las rutas de internacionalización.
El avance de las exportaciones entre 2023 y 2025 sugiere que existe una demanda comercial concreta, pero también debe interpretarse con cautela. Las cifras de 2025 son provisionales y no indican por sí mismas cuántas empresas participan, qué categorías de productos concentran el crecimiento ni qué proporción corresponde a contratos recurrentes. La verdadera consolidación dependerá de que los contactos generados en São Paulo se conviertan en operaciones repetidas y sostenibles.
Este punto es especialmente importante para las pequeñas y medianas empresas. Una feria puede abrir una oportunidad, pero mantener presencia internacional requiere capacidad de producción, cumplimiento constante de normas, financiación para exportar y una red local que gestione almacenamiento, distribución y servicio al cliente. La labor institucional de HDC busca precisamente reducir esas barreras, aunque no puede sustituir la competitividad individual de cada compañía.
Una estrategia alineada con el plan halal de Malasia
La iniciativa forma parte de los objetivos del Plan Director de la Industria Halal (HIMP) 2030, que pretende ampliar el acceso de las empresas malasias a los mercados internacionales y consolidar al país como uno de los principales centros mundiales de la industria halal. La estrategia combina promoción comercial, coordinación regulatoria y construcción de alianzas, en lugar de depender únicamente de campañas de exhibición.
El siguiente desafío será dar seguimiento a los compradores y socios identificados durante Fi South America 2026. HDC prevé trabajar para convertir esos contactos en oportunidades comerciales de largo plazo y fortalecer los vínculos entre las industrias halal de Malasia y Brasil. El resultado permitirá medir si el crecimiento de las exportaciones responde a una tendencia estructural o a operaciones puntuales.
La expansión hacia Brasil revela, en última instancia, una evolución en la política exportadora malasia: el objetivo ya no es solo vender productos con certificación halal, sino integrarse en las cadenas comerciales que determinan su llegada al consumidor. Si la cooperación institucional logra acelerar ese proceso, Brasil podría convertirse en un nodo estratégico para la presencia de Malasia en América Latina y en una prueba decisiva para las ambiciones globales de su industria halal.
