La agencia Fitch Ratings confirmó que mantiene sin cambios su estimación de precios más bajos para el crudo Brent, con un promedio de 87 dólares por barril proyectado para 2026. La decisión se basa en la reapertura anticipada del Estrecho de Ormuz, ocurrida en junio, un mes antes de lo previsto inicialmente por la calificadora.
Reapertura del Estrecho de Ormuz y corrección de precios
El memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán permitió una normalización parcial del tránsito marítimo en la zona, lo que provocó una rápida caída en las cotizaciones internacionales. El precio del Brent bajó hasta 72 dólares por barril en julio, desde los niveles de entre 102 y 105 dólares registrados entre abril y mayo.
Según datos del Sistema de Identificación Automática, el tráfico de buques a través del Estrecho de Ormuz alcanzó el 70 por ciento de los niveles previos al conflicto hacia el 25 de junio, mientras que los flujos de crudo se recuperaron hasta cerca del 75 por ciento. Fitch espera que los volúmenes de transporte y producción regresen a niveles cercanos a la normalidad en las próximas semanas, aunque advierte que la volatilidad podría persistir en el corto plazo.

Revisión de escenarios y riesgos a la baja
El escenario base de Fitch contemplaba un precio promedio de 110 dólares por barril en junio y de 100 dólares en julio, con una caída hasta 70 dólares en septiembre. Los precios observados han sido inferiores a esas proyecciones, lo que refuerza el riesgo de nuevas revisiones a la baja en los próximos meses.
La recuperación de la producción en Medio Oriente ha sido más rápida de lo esperado debido a la ausencia de daños significativos en la infraestructura petrolera regional. Esto ha permitido que los volúmenes de la OPEP comiencen a normalizarse antes de lo previsto, adelantando el retorno al exceso de oferta global antes de septiembre de 2026.
Crecimiento de la oferta fuera de la OPEP
Fitch estima que la producción de países no pertenecientes a la OPEP+ aumentará en 1.7 millones de barriles diarios durante el periodo analizado. América Latina y América del Norte son señalados como los principales motores de este incremento, con proyectos ya en marcha que incrementarán la capacidad de exportación en los próximos trimestres.
Las exportaciones de petróleo de Rusia crecieron 0.9 millones de barriles diarios en mayo respecto a febrero, mientras que las de productos refinados aumentaron 0.6 millones de barriles diarios. Estos flujos adicionales contribuyen a equilibrar el mercado, aunque también generan presión adicional sobre los precios.
Impacto en la demanda global
La Agencia Internacional de Energía estimó una reducción promedio de 5 millones de barriles diarios entre abril y mayo, en línea con las previsiones de Fitch. Asia y Medio Oriente fueron las regiones más afectadas, con caídas notables en China, Corea del Sur y Japón. Parte de esta destrucción de demanda podría tener un carácter estructural, especialmente en los sectores petroquímico y de transporte aéreo.
Las reservas mundiales de petróleo se ubicaron en 7 mil 900 millones de barriles en mayo, un nivel alineado con los promedios observados entre 2021 y 2024, tras la liberación de 400 millones de barriles al mercado desde inicios del año.
Proyectos de infraestructura alternativa
Fitch destacó la importancia estratégica del Estrecho de Ormuz y señaló que varios productores están impulsando rutas alternativas para reducir la dependencia de esta vía. Los Emiratos Árabes Unidos aceleran la construcción de un segundo oleoducto que elevará la capacidad de transporte alternativo a 3.3 millones de barriles diarios hacia mediados de 2027.
Este desarrollo de infraestructura responde a la necesidad de mitigar riesgos geopolíticos recurrentes y podría modificar los patrones de flujo de crudo en el mediano plazo, aunque su impacto en los precios dependerá de la velocidad de ejecución de los proyectos.
