El euro abrió el 7 de julio cotizando exactamente a un balboa, confirmando la paridad que Panamá mantiene con el dólar estadounidense. Esta equivalencia elimina cualquier riesgo cambiario para las transacciones internacionales y refuerza la percepción de solidez monetaria del país de cara a 2026.
La estabilidad derivada de la dolarización permite que sectores clave como logística, banca, turismo y la operación del Canal proyecten un crecimiento del PIB cercano al 4 %. La ausencia de fluctuaciones monetarias reduce los costos de planificación para las empresas y facilita el acceso a financiamiento externo en condiciones más favorables que las observadas en economías vecinas.

El ancla monetaria que sostiene el crecimiento
La decisión de mantener el balboa como versión local del dólar, establecida desde 1904, sigue siendo el pilar central de la política económica. Al no existir un banco central emisor independiente, Panamá evita los ciclos de devaluación que afectan a otros países de la región. Esta estructura permite que los rendimientos de los bonos soberanos en dólares superaran el 24 % durante 2025, atrayendo capitales que buscan retornos predecibles.
Riesgos fiscales que podrían alterar el equilibrio
A pesar de las perspectivas positivas, el informe de UBS advierte sobre un posible deterioro de las cuentas públicas y un aumento de la deuda que amenace el grado de inversión. Los desafíos de gobernabilidad y la resolución de litigios contractuales añaden incertidumbre. Cualquier choque externo vinculado a la política comercial de Estados Unidos o a eventos climáticos extremos podría reducir la demanda de servicios y los flujos de capital.
Historia y uso cotidiano de la divisa local
El balboa circula en monedas fraccionarias emitidas por el gobierno panameño, mientras que los billetes siguen siendo exclusivamente dólares. La moneda de un balboa, puesta en circulación en 2010, generó inicialmente resistencia entre la población, que la asoció con el impulso político del entonces presidente Ricardo Martinelli. Hoy coexisten piezas de uno, cinco, diez, veinticinco y cincuenta centésimos junto al balboa completo, todas equivalentes al dólar pero de curso legal únicamente dentro del territorio nacional.
Esta configuración monetaria única continúa ofreciendo diferenciales de rendimiento atractivos frente a los bonos del Tesoro estadounidense, siempre que el país mantenga disciplina fiscal y estabilidad política en los próximos años.
