España venció a Francia y disputará su segunda final mundialista. Luis de la Fuente neutralizó a los delanteros galos con un planteamiento defensivo sólido, mientras Mikel Oyarzabal y Pedro Porro marcaron los goles decisivos.

Pedro Porro destacó como el mejor jugador del partido: anuló a Barcola y Doué, aportó en ataque y se lesionó tras un esfuerzo total. Pau Cubarsí y Aymeric Laporte ofrecieron una masterclass defensiva que impidió cualquier peligro real de Mbappé y sus compañeros.
Balance táctico y rendimiento colectivo
El control de Rodri y la presencia de Dani Olmo en mediapunta permitieron a España dictar el ritmo sin errores graves. Francia, por su parte, quedó anulada en todas sus líneas, con Digne cometiendo un penalti infantil que inclinó el marcador. Esta victoria confirma la madurez de una selección que combina solidez atrás y eficacia puntual arriba.
