El dólar cayó por tercera jornada consecutiva y llevó al peso mexicano a su mejor nivel en dos meses. En operaciones al mayoreo, la divisa estadounidense llegó a cotizar en 17.20 pesos y cerró en 17.24, su menor nivel desde el 16 de junio. En ventanillas de Banamex, terminó vendiéndose en 17.68 pesos.
Menos presión externa, más respaldo para el peso
Analistas atribuyeron el avance de la moneda mexicana a la debilidad generalizada del dólar, alimentada por señales de enfriamiento en el mercado laboral de Estados Unidos y por un menor nerviosismo geopolítico. La empresa ADP reportó la creación de 44 mil empleos en julio, frente a los 95 mil de junio y por debajo de las 70 mil plazas esperadas. El dato redujo la presión para que la Reserva Federal modifique pronto su política monetaria, aunque no elimina la volatilidad: los próximos indicadores de empleo e inflación serán determinantes.

El entorno internacional también mejoró con el optimismo sobre las negociaciones diplomáticas en Medio Oriente. Sin embargo, el consenso privado aún prevé un tipo de cambio de 17.90 pesos por dólar al cierre del año. Las proyecciones van de 17 pesos, estimados por Barclays, a 19.03 de Banca Mifel, mientras que Hacienda calcula 18.40 pesos. La amplitud de estos escenarios refleja que la fortaleza actual del peso podría ser sensible a cambios en las tasas, el crecimiento estadounidense y el riesgo global.
En los mercados accionarios mexicanos predominó la toma de utilidades. El Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores perdió 0.5%, hasta 66 mil 525 puntos, con 28 de las 35 emisoras más negociadas a la baja. Grupo Carso, la BMV y América Móvil encabezaron los descensos. La atención se trasladará ahora a la decisión de política monetaria del Banco de México y al próximo dato de inflación. En Wall Street, el Dow Jones ganó 0.5% y marcó un máximo histórico; el S&P 500 bajó 0.2% y el Nasdaq retrocedió 0.8%.
