El Dépor resiste por Yeremay ante ofertas millonarias

El Deportivo afronta la recta final de la preparación para su regreso a Primera División con una cuestión que condiciona el mercado y mantiene en alerta a su afición: el futuro de Yeremay Hernández. El extremo canario ha despertado el interés de varios clubes europeos y ya se conocen dos propuestas económicas de gran volumen, aunque la postura actual del club coruñés pasa por no negociar su salida.

A la oferta presentada por el Sporting de Portugal se ha sumado la del Hull City, cifrada en torno a 33 millones de euros por el periodista italiano Gianluigi Longari. El Borussia Dortmund también sigue la situación del futbolista, mientras que el Atalanta figura entre los equipos que han mostrado interés. Por el momento, ninguna de estas aproximaciones ha provocado un cambio en la planificación deportiva del Deportivo.

El Hull eleva la presión sobre el mercado

La propuesta del conjunto inglés representa, según la información difundida en las últimas horas, una cantidad superior a la conocida anteriormente desde Portugal. Matteo Moretto había informado de una oferta del Sporting de 25 millones de euros fijos más otros cinco vinculados al cumplimiento de objetivos. El planteamiento portugués alcanzaría, por tanto, los 30 millones, frente a los aproximadamente 33 millones atribuidos al Hull City.

Las cifras reflejan la dimensión que ha adquirido el caso, pero no significan que el Deportivo haya iniciado conversaciones formales para cerrar una operación. La dirección deportiva, encabezada por Fernando Soriano, ha recibido o conocido las propuestas sin sentarse hasta ahora a gestionar una venta que no encaja con sus prioridades inmediatas. La entidad, de hecho, mantiene que Yeremay forma parte del proyecto para la máxima categoría.

La situación explica el sentido de los millones a los que el Dépor renuncia de manera provisional. No se trata de que el club haya rechazado públicamente una cifra concreta mediante un comunicado o una negociación frustrada, sino de una decisión deportiva: no activar ahora una operación que debilitaría la plantilla poco después del ascenso y antes del debut de Yeremay ante los grandes equipos del fútbol español.

Una cláusula elevada, pero todavía sin cifra oficial

Otro elemento que refuerza la posición del Deportivo es la modificación de la cláusula de rescisión del jugador. Massimo Benassi, máximo mandatario deportivista, confirmó en las últimas semanas que el importe había aumentado, aunque no ofreció una cantidad exacta. Su referencia situó la nueva cifra entre los 100 y los 150 millones de euros, muy por encima de las ofertas que han trascendido.

La diferencia entre esa cláusula y las propuestas actuales constituye un respaldo para el club, pero también exige cautela. Mientras no se concrete el importe, no puede establecerse con precisión cuál sería el coste de una salida unilateral ni qué margen real tendría cada parte en una eventual negociación. En cualquier caso, la cantidad comunicada por Benassi transmite la intención de proteger el valor de un futbolista considerado estratégico para el nuevo proyecto.

Yeremay llega a este escenario después de haber sido una de las figuras más destacadas del Deportivo en el camino hacia el ascenso. Su capacidad para desbordar, jugar en situaciones de uno contra uno y generar desequilibrio desde el costado ha aumentado su atractivo internacional. El interés resulta especialmente significativo porque todavía no ha tenido la oportunidad de medirse en Primera División ni de confirmar su rendimiento frente a los rivales de mayor nivel.

La decisión deportiva pesa más que el ingreso inmediato

Para el Deportivo, la disyuntiva no se limita a comparar una oferta de 25, 30 o 33 millones de euros. La entidad debe valorar el impacto de perder a uno de sus principales activos ofensivos cuando acaba de construir una plantilla ilusionante para competir en la élite. Sustituir a un jugador de ese perfil en las semanas previas al inicio liguero sería complicado tanto por disponibilidad de mercado como por el coste de encontrar un relevo de garantías.

También existe una consideración económica a medio plazo. Si Yeremay debuta con éxito en Primera, su cotización podría aumentar y el Deportivo tendría la posibilidad de negociar desde una posición todavía más favorable. Esa expectativa, sin embargo, no garantiza que lleguen ofertas superiores ni elimina el riesgo de que una lesión, una pérdida de protagonismo o un rendimiento irregular modifiquen el escenario. La decisión actual implica asumir ese riesgo a cambio de preservar el potencial deportivo y patrimonial del futbolista.

Un mercado todavía abierto

Quedan varias semanas de mercado y los movimientos de Sporting, Hull City, Borussia Dortmund o Atalanta pueden evolucionar. La negativa del Deportivo a vender en este momento no impide que alguno de esos clubes regrese con una propuesta distinta, ni que aparezcan nuevos pretendientes si el jugador adquiere protagonismo durante el comienzo de la temporada. La presión podría aumentar si las ofertas se aproximan a una cantidad que el club considere suficiente para replantearse sus planes.

Por ahora, la dirección deportiva sostiene una estrategia de espera. El club debe proteger el proyecto que le ha permitido regresar a Primera, mientras gestiona el interés por una de sus piezas más valiosas. Yeremay representa, al mismo tiempo, una baza decisiva sobre el terreno de juego y un activo capaz de generar ingresos extraordinarios. El equilibrio entre ambos factores marcará las próximas semanas en A Coruña, con una cláusula elevada como referencia y varias ofertas millonarias pendientes de convertirse, o no, en negociaciones reales.

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