El crédito puente otorgado por la banca comercial para la construcción de vivienda alcanzó un saldo de 129,117 millones de pesos al cierre de mayo, uno de los montos más elevados reportados por Banco de México. Este incremento coincide con un repunte en la producción de unidades habitacionales durante el primer semestre del año.
Entre enero y junio se edificaron 66,130 viviendas, lo que representa un aumento del 7% respecto al mismo periodo de 2025, según datos del Registro Único de Vivienda. El financiamiento adicional ha permitido a los desarrolladores avanzar en nuevos proyectos, aunque la distribución de la oferta muestra una clara inclinación hacia los segmentos de mayor precio.
Concentración de la oferta en segmentos de valor medio
La vivienda tradicional y media concentró el 83% de las unidades construidas en los primeros seis meses. En contraste, la vivienda económica y popular aportó apenas el 15%, mientras que la vivienda económica representó solo el 0.44% del total. Esta distribución confirma que los nuevos proyectos se orientan hacia aquellos compradores con mayor capacidad de pago.
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Para Eduardo Moya, director de InfoHabitat, el crecimiento del crédito puente responde principalmente a una recomposición del ciclo de vivienda y no a un fenómeno especulativo. El especialista señaló que la reducción en el costo del financiamiento, los bajos niveles de morosidad y el registro de nuevos proyectos han impulsado la demanda de recursos entre los desarrolladores.
Condiciones del financiamiento y cambios en la demanda
Como ejemplo, Moya mencionó que la tasa ponderada del monto dispuesto pasó de 12.78% a 10.34% en un año. Los desarrolladores solicitan ahora esquemas que permitan disponer de los recursos conforme avanza la obra, con el fin de evitar costos financieros desde el inicio del proyecto. Además, buscan plazos más extensos para la comercialización de las viviendas.
El plazo promedio ponderado ya se ubica en 37.7 meses, por encima del rango tradicional de entre 18 y 36 meses. Los promotores también demandan mecanismos que vinculen el crédito puente con la hipoteca del comprador final, ya que la certeza de financiamiento para el adquirente resulta tan relevante como el propio crédito de construcción.
Perspectiva de BBVA Research sobre la recuperación
El más reciente informe de BBVA Research coincide en prever una recuperación del crédito para edificación residencial impulsada por el menor costo financiero y una mayor actividad constructiva. Sin embargo, el banco advierte que ese crecimiento no provendrá de la construcción de vivienda de interés social.
El reporte describe un mercado en transición, con recuperación de la oferta habitacional y una demanda que aún muestra señales de moderación. Esta combinación se refleja en el comportamiento del crédito hipotecario: mientras el destinado a vivienda nueva disminuyó 4.2%, el orientado a vivienda usada aumentó 14.1%.
Riesgos del ciclo actual y niveles de morosidad
Moya explicó que la tensión actual radica en que la construcción acelera mientras la absorción de vivienda nueva se enfría. El Índice de Morosidad del crédito puente para vivienda se ubicó en 1.1% a abril de 2026, uno de los niveles más bajos del sistema financiero, lo que refleja la confianza de la banca para mantener abierto el financiamiento a nuevos desarrollos.
El riesgo del ciclo actual, según el especialista, no radica en la morosidad sino en la capacidad de absorción de las unidades terminadas. Los nuevos proyectos continúan concentrándose en zonas donde existe mayor viabilidad financiera y mejores condiciones para colocar las viviendas.
El crédito puente y la actividad de la construcción muestran una recuperación del mercado de vivienda durante 2026. No obstante, la mayor parte de los nuevos proyectos sigue dirigida a los segmentos tradicional, medio y residencial, mientras la vivienda social mantiene una participación reducida dentro de la producción nacional.
