El Gobierno nacional convocó este miércoles a la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares para revisar la evolución de los salarios mínimos del sector, en una nueva instancia de negociación que llega después de la última actualización aplicada en julio. La reunión quedó fijada para el viernes 21 de agosto a las 14 y se realizará de manera virtual, bajo la órbita de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social del Ministerio de Capital Humano.
La convocatoria fue formalizada mediante la resolución 5/2026, publicada en el Boletín Oficial y firmada por Soledad Moreno, presidenta alterna de la comisión. El temario se concentra en el “análisis de la evolución de las remuneraciones mínimas” de los trabajadores de casas particulares comprendidos en la Ley 26.844, una norma que estructura el régimen especial del sector y define a la CNTCP como el ámbito institucional para fijar salarios y discutir sus actualizaciones.

El llamado abre una negociación con impacto directo sobre uno de los segmentos laborales con mayor dispersión contractual del país. En casas particulares, la remuneración mínima no depende solo de la categoría, sino también de la carga horaria y de si la prestación se realiza con o sin retiro. Esa combinación vuelve más sensible cualquier revisión, porque una corrección en la escala base se traslada de manera distinta a quienes trabajan jornadas parciales y a quienes cumplen 24 horas semanales o más para un mismo empleador.
La última suba se completó en julio, cuando se pagó el tramo final de los aumentos acordados en abril. En esa secuencia, el incremento fue de 1,8% en abril respecto de marzo, de 1,6% en mayo sobre los salarios ya ajustados, de 1,5% en junio y de 1,4% en julio. Además, desde ese mes se incorporó al salario básico el 50% de la suma no remunerativa abonada en marzo, una decisión que buscó reducir la brecha entre ingresos efectivos y haberes registrados.
Con el esquema vigente en agosto, los supervisores perciben $4.438,77 por hora con retiro y $4.829,13 sin retiro, mientras que el salario mensual asciende a $553.725,91 con retiro y $612.673,11 sin retiro. En tareas específicas, la referencia es de $4.223,25 por hora con retiro y $4.597,18 sin retiro, con salarios mensuales de $517.006,43 y $571.426,17. Para caseros, la hora se ubica en $3.996,45 y el haber mensual en $505.302,76.
En asistencia y cuidado de personas, la escala marca $3.996,45 por hora con retiro y $4.435,86 sin retiro, con mensuales de $505.302,76 y $558.972,92. Para tareas generales, el valor es de $3.733,72 por hora con retiro y $3.996,45 sin retiro, con salarios mensuales de $458.053,22 y $505.302,76. Estas cifras funcionan como piso legal y, en la práctica, ordenan una negociación que suele estar atravesada por la inflación, la capacidad de pago de los empleadores y la persistente informalidad del rubro.
La modalidad de liquidación también cambia según la cantidad de horas trabajadas. Quienes prestan servicios 24 horas semanales o más para un mismo empleador cobran de acuerdo con el salario mensual de su categoría, en proporción a las horas efectivamente cumplidas. En cambio, quienes trabajan menos de 24 horas semanales se remuneran por hora. A ello se suman dos adicionales: antigüedad, equivalente al 1% del salario mensual por cada año trabajado, y zona desfavorable, que incrementa en 31% los mínimos en las regiones alcanzadas por ese beneficio.
La reunión del viernes será, en los hechos, una prueba para medir cuánto espacio existe para una nueva recomposición tras el último tramo de aumentos. La comisión reúne a representantes de trabajadores, empleadores, el Ministerio de Economía y áreas estatales con competencia laboral y social, por lo que el resultado no solo depende de la evolución reciente de precios, sino también del equilibrio entre la preservación del poder adquisitivo y la viabilidad de los ajustes en un sector fuertemente atomizado.
