El déficit proyectado de gas natural en Colombia para 2026, que podría alcanzar el 39 % de la demanda, ha impulsado la decisión de Colgas de expandir su terminal de importación de GLP en Cartagena. La capacidad mensual pasará de 21.000 a 32.000 toneladas, un aumento superior al 50 %, como parte de una inversión de 60 millones de dólares.

El contexto se agrava por el posible fenómeno de El Niño 2026-2027, que reduciría la generación hidroeléctrica y elevaría el uso de plantas térmicas. El GLP emerge como alternativa viable porque se almacena y distribuye sin gasoductos, permitiendo sustituir gas natural en procesos industriales con mínimas adaptaciones.
La estrategia de Colgas combina este combustible con autogeneración solar, que ya alcanzó 14.926 MWh en 2025 y crecerá 50 % este año. Esta diversificación reduce la exposición de la industria a escasez y a combustibles más contaminantes como diésel o carbón, al tiempo que apoya metas de reducción de emisiones.
La medida refleja una respuesta estructural del sector ante la creciente presión sobre el suministro energético nacional, donde la infraestructura de importación gana peso estratégico para mantener la continuidad operativa de la industria colombiana.
