La economía colombiana creció 3,5 % entre abril y junio de 2026 frente al mismo tramo de 2025, según el DANE, con el gasto público como principal sostén. El avance confirma una recuperación real, aunque desigual: el impulso vino sobre todo de administración pública, educación y salud, ramas que aumentaron 10 % y concentraron buena parte del tirón del PIB.

En paralelo, el consumo final subió 4,4 % y la formación bruta de capital 7,1 %, señales de demanda interna más firme. Pero el cuadro no es homogéneo: agricultura cayó 2,1 % e información y comunicaciones retrocedió 0,1 %, mientras las exportaciones bajaron 1 %. La lectura de fondo es clara: la expansión descansa más en la actividad estatal y en servicios que en un despegue amplio del aparato productivo.
