La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural afirmó que Chihuahua ha contenido el avance del gusano barrenador del ganado, con unos 90 casos activos y sin un crecimiento descontrolado. El delegado Benjamín Carrera Chávez sostuvo que la dispersión de moscas estériles empieza a dar señales de control, aunque sus efectos reales se medirán en el mediano plazo y no de inmediato.

Con corte al 5 de agosto, Senasica reportó 90 casos en 25 municipios, con mayor incidencia en Coronado, Matamoros y Camargo. El dato confirma una propagación todavía acotada, pero suficiente para prolongar la presión sanitaria sobre el sector ganadero. Carrera Chávez admitió que la reapertura de la frontera dependerá no solo de la situación en Chihuahua, sino también de la distancia de los focos respecto a la línea fronteriza y de los casos detectados en Texas y Nuevo México.
El funcionario insistió en que la contención no depende solo de la liberación de insectos estériles: también exige detección temprana, tratamiento inmediato de los animales y control estricto de su movilización. En ese punto está la principal fragilidad del sistema: cualquier traslado sin aviso puede extender la plaga antes de que las medidas oficiales alcancen a contenerla.
