Los datos oficiales del Gobierno de Estados Unidos revelan un incremento sostenido en los intentos de contrabando de armas y municiones a través de los puertos terrestres que conectan el país con México. Durante los primeros ocho meses del año fiscal 2026, los agentes de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) detectaron 62 casos en la jurisdicción de la Oficina de Operaciones de El Paso, lo que representa un alza del 6.89 por ciento respecto a los 58 incidentes registrados en el mismo lapso del año fiscal anterior.
En total, las autoridades aseguraron 36 armas de fuego y 51 mil 729 piezas que incluyen municiones, estuches, cargadores, miralejos y chalecos antibalas. Estos decomisos ocurrieron en los puertos de Ysleta, El Paso, Marcelino Serna, Presidio, Columbus y Santa Teresa entre el 1 de octubre de 2025 y el 31 de mayo de 2026.
Avance en las cifras de decomisos
Las estadísticas de CBP muestran que, hasta mayo, las municiones y accesorios incautados ya superaban en un 68.69 por ciento las 30 mil 664 piezas registradas durante todo el año fiscal 2025. En ese mismo periodo anterior se habían decomisado 47 armas de fuego. El ritmo actual indica que la tendencia de aumento continúa, aunque las cifras mensuales detalladas de ejercicios previos no están desglosadas de forma pública.
La tecnología de inspección no intrusiva ha sido clave para identificar anomalías en vehículos que intentan cruzar hacia el sur. Esta herramienta permite detectar compartimentos ocultos sin necesidad de revisiones iniciales exhaustivas, lo que agiliza el flujo comercial mientras se mantiene el control sobre el contrabando.

El incidente más reciente en Presidio
El último caso divulgado por CBP ocurrió el 8 de julio en el puente internacional de Presidio, Texas, con destino a Ojinaga, Chihuahua. Un ciudadano mexicano con residencia legal permanente en Estados Unidos conducía una camioneta Nissan X-trail 2013 cuando los sensores detectaron irregularidades. La revisión física posterior reveló seis rifles, dos pistolas, 180 cargadores, 500 cartuchos y componentes de armas de fuego, entre ellos cañones de ametralladora.
El conductor fue detenido y enfrenta cargos por contrabando de mercancías y tráfico de armas de fuego, según los artículos 545 y 933 del Título 18 del Código de Estados Unidos. Ray Provencio, director de la Oficina de Campo de El Paso, subrayó que estas acciones buscan impedir que el armamento llegue a organizaciones criminales y apoyen las labores de seguridad del Gobierno de México.
Respuestas de ambos gobiernos
La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que el 75 por ciento del armamento asegurado en México proviene de Estados Unidos y ha insistido en la necesidad de frenar el flujo ilegal de manera bilateral. Durante el Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego, señaló que México trabaja diariamente para evitar el paso de drogas hacia el norte y espera un esfuerzo equivalente en sentido contrario.
Por su parte, el embajador estadounidense Ronald Johnson informó que durante la administración Trump se han asegurado 50 mil armas y 2.9 millones de cartuchos en todo el territorio nacional. Esta cifra abarca operaciones en distintos puntos del país y refleja la magnitud del problema más allá de la frontera con México.
Implicaciones para la cooperación bilateral
El uso de residentes legales como conductores en estos casos añade una capa de complejidad a los controles fronterizos. Las autoridades estadounidenses destacan que los programas de inspección hacia el sur buscan también interceptar efectivo derivado de actividades ilícitas, lo que contribuye a debilitar las finanzas de los grupos delictivos.
El incremento registrado hasta mayo sugiere que las medidas de disuasión aún no han logrado revertir la tendencia. La cooperación entre agencias de ambos países sigue siendo el mecanismo principal para abordar un fenómeno que afecta directamente los niveles de violencia en las comunidades mexicanas cercanas a la frontera.
