BP de Puebla vuelve a vender el diésel más caro

La estación de servicio BP ubicada en la avenida 18 de Noviembre, en la ciudad de Puebla, comercializó el litro de diésel en 29.99 pesos entre el 6 y el 11 de agosto, de acuerdo con la información presentada por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco). El precio fue identificado como el más alto de la zona centro del país durante ese periodo y volvió a colocar a ese establecimiento bajo la atención pública.

El titular de la Profeco, Iván Escalante, expuso el caso durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum. Según los datos divulgados, la estación registró un margen de ganancia de 3.94 pesos por litro, al situar su precio por encima del costo sugerido de 27.01 pesos. La referencia permite dimensionar la diferencia entre el valor recomendado y el cobro aplicado al consumidor, aunque por sí sola no detalla todos los componentes de la estructura comercial de la gasolinera.

Un precio que superó la referencia nacional

El precio de 29.99 pesos representó 2.98 pesos más por litro que el costo sugerido por las autoridades. Para un conductor que recargara 50 litros, la diferencia frente a esa referencia habría ascendido a 149 pesos, sin considerar variaciones en el volumen efectivamente suministrado. En el transporte de carga, donde los tanques tienen una capacidad considerablemente mayor y el consumo es constante, una brecha de esta magnitud puede traducirse en un gasto operativo relevante.

La Profeco no informó, en la presentación citada, si la estación enfrentaría una sanción específica, una visita de verificación o alguna otra medida administrativa derivada de ese precio. El dato presentado corresponde a un monitoreo de precios y márgenes, por lo que no equivale necesariamente a una resolución sobre la legalidad de la operación. La determinación de posibles irregularidades requiere revisar documentos, volúmenes, costos y condiciones de venta conforme a los procedimientos correspondientes.

La comparación con otras estaciones de Puebla

El comportamiento de la estación de la avenida 18 de Noviembre contrastó con el de otro establecimiento de la capital poblana. El 10 de agosto, una gasolinera ubicada en la avenida 25 Oriente apareció entre las estaciones con el diésel más barato, al ofrecerlo en 26.92 pesos por litro. La diferencia entre ambos precios fue de 3.07 pesos por litro, una variación que muestra que el consumidor puede enfrentar costos distintos dentro de la misma ciudad y en fechas cercanas.

La comparación también evidencia que los precios minoristas no se comportan de manera uniforme entre establecimientos. Factores como el costo de adquisición del combustible, el transporte, la renta, los gastos de operación, la competencia local y el margen comercial pueden influir en el monto final. Sin embargo, cuando la diferencia rebasa una referencia pública y coloca a una estación en el extremo superior del mercado regional, el monitoreo oficial adquiere importancia para que los usuarios puedan comparar antes de cargar combustible.

Qué ocurre con el mercado nacional

Durante la conferencia, Escalante señaló que el precio promedio de la gasolina regular se ubicó en 23.68 pesos por litro. Añadió que 11 mil 725 estaciones del país vendían ese combustible por debajo de 24 pesos. En el caso del diésel, indicó que alrededor de 8 mil estaciones ofrecían el litro por debajo de 27.01 pesos, cifra utilizada como referencia dentro del acuerdo vigente.

Estos datos sitúan el caso de Puebla dentro de una política de seguimiento nacional de precios. No obstante, comparar directamente la gasolina regular con el diésel puede llevar a conclusiones equivocadas, ya que se trata de productos con estructuras de demanda y costos diferentes. El diésel es utilizado de manera intensiva por el transporte de carga, la maquinaria y algunas actividades productivas, de modo que los aumentos en su precio pueden trasladarse gradualmente a los costos logísticos y, en ciertos sectores, a los precios finales.

El estímulo fiscal para la semana del 15 al 21

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público retiró el estímulo fiscal para la gasolina Premium durante la semana del 15 al 21 de agosto. Para la gasolina Magna estableció un apoyo de 1.10 pesos por litro, mientras que el diésel recibió un estímulo de 5.08 pesos por litro. Este mecanismo reduce la carga del impuesto aplicable al combustible y busca amortiguar el impacto de las variaciones en los precios internacionales y en el tipo de cambio.

El estímulo fiscal, sin embargo, no fija por sí mismo el precio que cada estación cobra al público. La cantidad pagada por los consumidores también depende de las condiciones de cada mercado y del margen que determine el vendedor. Por ello, un mayor apoyo fiscal puede limitar la presión sobre el precio, pero no elimina las diferencias entre estaciones ni garantiza que todos los establecimientos trasladen el beneficio en la misma proporción.

Una alerta para quienes compran diésel

El señalamiento de la Profeco ofrece a los consumidores una referencia para revisar precios y buscar alternativas, especialmente en una ciudad donde existen diferencias de varios pesos por litro entre establecimientos. Para las empresas transportistas, la elección de la estación puede tener un efecto acumulado sobre sus costos, aunque también deben considerar la distancia, la calidad del servicio, la disponibilidad del producto y la confiabilidad en la medición.

La repetición de un caso similar en la misma estación, reflejada en el énfasis público de la información, plantea además la necesidad de que los monitoreos no se limiten a exhibir los precios más altos, sino que sean acompañados por verificaciones y explicaciones claras sobre las medidas adoptadas. Mientras las autoridades continúen publicando comparativos y los consumidores cuenten con información actualizada, la competencia puede funcionar como un elemento de presión para moderar los precios, sin sustituir las obligaciones de vigilancia y cumplimiento que corresponden a las autoridades y a los expendedores.

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