Las bolsas estadounidenses cerraron en terreno negativo el martes, impulsadas por una intensa liquidación en valores de semiconductores y por el repunte del petróleo tras ataques en el estrecho de Ormuz. El S&P 500 perdió 34,07 puntos, un 0,45%, hasta 7.503,36, mientras el Nasdaq Composite cayó 310,06 puntos, un 1,19%, hasta 25.811,10. El Dow Jones retrocedió 140,30 puntos, un 0,26%, hasta 52.915,61, tras haber alcanzado un máximo histórico al inicio de la sesión.
El detonante principal provino de Seúl. Samsung Electronics se desplomó un 6,9% pese a anticipar un salto del 1.800% en su beneficio operativo del segundo trimestre. El mercado castigó la acción porque ya acumulaba más del doble de su valor en lo que va del año y las expectativas superaban incluso esos resultados. El Kospi surcoreano bajó un 4,9% por el peso de Samsung en el índice.

La caída se extendió a toda la cadena de valor de los chips en Wall Street. Micron Technology perdió un 4,7%, Intel un 9,7% y Advanced Micro Devices un 6,5%. El índice PHLX de semiconductores reflejó la presión generalizada. Además, Reuters informó que la startup china DeepSeek avanza en el desarrollo de su propio chip de inteligencia artificial, lo que reavivó temores sobre la posición dominante de Nvidia.
Rotación de mercado tras el auge de la IA
El comportamiento del martes replica un patrón observado en semanas recientes. Zachary Hill, de Horizon Investments, señaló que las valoraciones de las empresas vinculadas a la inteligencia artificial y la memoria alcanzaron niveles difíciles de superar tras la fuerte subida previa. Esta rotación sectorial responde a la necesidad de los inversores de ajustar posiciones cuando las expectativas crecen más rápido que los resultados concretos.
Impacto geopolítico en el precio del petróleo
El frente energético sumó presión adicional. El ejército británico reportó que tres petroleros fueron alcanzados por proyectiles en el estrecho de Ormuz. Estados Unidos revocó luego una licencia para la venta de crudo iraní, lo que elevó las primas de riesgo. El Brent subió un 3% hasta 74,16 dólares por barril. El rendimiento del bono del Tesoro a diez años trepó hasta 4,54% desde 4,48% del día anterior, reflejando el temor a que la inflación se acelere y obligue a los bancos centrales a mantener tipos más altos por más tiempo.
SpaceX, recién incorporada al Nasdaq 100, cayó un 6,8% en su primera jornada bajo cobertura de varias casas de bolsa. Rivian Automotive se hundió un 18,1% tras anunciar la emisión de 75 millones de acciones nuevas. Vertex Pharmaceuticals perdió un 1,4% tras acordar la compra de Crinetics Pharmaceuticals, que a su vez subió un 98,7%.
Reacción en otros mercados
Fuera de Estados Unidos, el Nikkei 225 japonés perdió un 2,1% y el DAX alemán retrocedió un 1,4%. El viernes próximo SK Hynix comenzará a cotizar en el Nasdaq, lo que podría extender la volatilidad al segmento de memorias. Los datos muestran que las tensiones entre valoraciones elevadas, rotación sectorial y riesgos geopolíticos siguen marcando el rumbo de los mercados en el corto plazo.
