Arabia Saudita aplicó el mayor recorte en 26 años al precio de su crudo Arab Light para Asia: una baja de 11 dólares por barril en agosto, que deja el descuento en 1,50 dólares frente al referencial regional. La medida supera con creces los 8 dólares que anticipaban los analistas y responde al exceso de oferta global y a la reanudación del tránsito por el estrecho de Ormuz tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán.

El Brent ha caído hasta los 72 dólares, nivel similar al de finales de febrero. Con el restablecimiento del flujo marítimo, Arabia Saudita, Irak y Kuwait podrán utilizar plenamente las cuotas de la OPEP+, lo que añade presión bajista adicional sobre los precios. La decisión de Riad indica que el grupo no limitará la producción pese al riesgo de saturación en las refinerías asiáticas.
