Presión sobre empleo y zafra
La gobernadora Rocío Nahle recorrió el Ingenio San Pedro para evaluar su operación y definir una salida que preserve el empleo y la actividad cañera en la región. La planta suma más de 500 trabajadores de base y eventuales, y cerca de 1,000 personas ligadas a la factoría; en temporada puede moler hasta 1.2 millones de toneladas de caña.

El punto crítico no es solo industrial, sino laboral: hay salarios pendientes y un freno operativo que amenaza con desordenar toda la cadena regional. Nahle planteará el caso a Claudia Sheinbaum y abrió la puerta a que el personal entre para dar mantenimiento mientras se revisa su situación contractual. La lectura política es clara: Veracruz intenta ganar tiempo para evitar un cierre que tendría costo social inmediato.
Salida en negociación
La propuesta de ordenar y limpiar la planta con un esquema similar al de instalaciones pesadas apunta a una reapertura gradual, no a una solución inmediata. En paralelo, el DIF estatal entregará canastas alimentarias a los trabajadores sin salario, una señal de urgencia que confirma que la negociación ya excede el plano técnico y se volvió un problema de contención social.
