La legislación mexicana autoriza cuatro vías para acceder a recursos de la Afore antes de la jubilación: desempleo, matrimonio, aportaciones voluntarias y fallecimiento del titular. Cada modalidad impone condiciones distintas y efectos sobre la pensión futura.
Retiro por desempleo: el más demandado
En el primer trimestre de 2026 se retiraron 10.488 millones de pesos por desempleo, un 26% más que en 2025. Solo en marzo la cifra alcanzó 4.014 millones, con 183.957 operaciones. Los datos coinciden con la creación de apenas 32.930 empleos formales reportados por el IMSS, el nivel más bajo desde la pandemia. El trámite permite hasta 30 días de salario base (máximo 10 UMA) o el 11,5% del saldo según antigüedad de la cuenta. Sin embargo, descuenta semanas de cotización y puede alejar al trabajador de los requisitos mínimos para pensionarse.

Matrimonio y aportaciones voluntarias
El retiro por matrimonio es el único que no resta semanas cotizadas. Equivale a 30 UMA (3.519 pesos con la UMA de febrero de 2026) y se ejerce una sola vez. Las aportaciones voluntarias pueden retirarse en cualquier momento sin afectar la pensión ni requerir semanas mínimas. Ambas opciones mantienen exención de ISR siempre que no superen los 500 mil pesos anuales en ingresos totales.
Fallecimiento y consideraciones finales
En caso de fallecimiento, los beneficiarios legales o designados pueden reclamar el saldo completo en un plazo máximo de 20 días hábiles. El aumento de retiros por desempleo refleja la debilidad del mercado laboral formal y subraya la necesidad de evaluar las consecuencias a largo plazo antes de disponer de estos recursos.
