El italiano Massimo Calvelli fue designado este viernes como nuevo director general del AC Milan, cargo que asumirá oficialmente el 1 de agosto de 2026 en sustitución de Giorgio Furlani. La decisión llega en un momento complejo para el club rossonero, que quedó fuera de los puestos de Liga de Campeones la temporada pasada y atraviesa un proceso de reestructuración interna que incluye también la salida del entrenador Massimiliano Allegri, quien será reemplazado por el portugués Rúben Amorim.

Según el comunicado oficial emitido por el club, la incorporación de Calvelli responde a una estrategia orientada a consolidar tanto los resultados deportivos como la expansión comercial y financiera de la marca a escala global. El nuevo directivo, que proviene del fondo propietario RedBird Capital, ha ocupado en el último año funciones ejecutivas dentro de la estructura del Milan y cuenta con experiencia previa en la ATP y en Nike.
Un cambio en la cúpula directiva
La salida de Furlani y otros directivos forma parte de una reorganización más amplia aprobada por la propiedad estadounidense. Gerry Cardinale, dueño del club a través de RedBird, ha señalado que el mandato para el nuevo equipo es claro: pasar de una mentalidad defensiva a una cultura orientada a la victoria tanto dentro como fuera del campo. Esta transición coincide con la necesidad de recuperar la competitividad en Serie A y en las competiciones europeas, donde el Milan ha perdido terreno frente a rivales como el Inter y la Juventus en los últimos años.
El nombramiento de Calvelli se produce además en un contexto más amplio del fútbol italiano. La Serie A busca recuperar influencia económica y deportiva a nivel continental, mientras los grandes clubes enfrentan el desafío de equilibrar inversiones en plantilla con la sostenibilidad financiera. En este escenario, la experiencia de Calvelli en gestión de operaciones y marketing deportivo adquiere relevancia particular.
Trayectoria profesional del nuevo directivo
Antes de unirse a RedBird hace un año, Calvelli ocupó cargos de alta responsabilidad en el sector del marketing deportivo. Destaca su etapa como director de operaciones de la ATP, donde participó en la expansión global del circuito profesional de tenis, y sus funciones directivas en Nike a nivel mundial. Esta combinación de experiencia en gestión de eventos deportivos y en una multinacional del deporte le proporciona un perfil orientado tanto a la eficiencia organizativa como al desarrollo de marca.
Durante su primer año vinculado al Milan, Calvelli ha trabajado en la implementación de un modelo organizativo que, según Cardinale, valora a las personas y fomenta la colaboración y la profesionalidad. El propietario estadounidense ha destacado que el nuevo director general ha demostrado capacidad para integrarse en la realidad del club y comprender sus necesidades específicas.
Objetivos declarados y desafíos pendientes
En su primer mensaje público, Calvelli señaló que asume la responsabilidad con “máxima seriedad y un profundo sentido de urgencia”. Su objetivo explícito es devolver al Milan a la “cultura de victoria y de resultados” acorde con la historia del club y con su base de más de 600 millones de aficionados en todo el mundo. Esta declaración apunta tanto a los resultados deportivos como a la consolidación de ingresos comerciales, dos áreas que han mostrado debilidades en las últimas temporadas.
El club deberá afrontar en los próximos meses decisiones clave relacionadas con la plantilla, el mercado de fichajes y la planificación deportiva bajo la dirección de Amorim. La ausencia de competición europea la próxima temporada representa una reducción significativa de ingresos, lo que obliga a una gestión más eficiente de los recursos disponibles y a una estrategia comercial que compense esa merma.
Perspectivas para la propiedad y el club
La llegada de Calvelli refuerza la apuesta de RedBird por un modelo de gestión profesionalizado. El fondo estadounidense adquirió el Milan en 2022 con el propósito de estabilizar las finanzas y proyectar al club hacia un crecimiento sostenido. Los resultados hasta ahora han sido mixtos: aunque se han registrado avances en algunas áreas comerciales, el rendimiento deportivo no ha alcanzado los niveles esperados por la afición y la propiedad.
El nombramiento de un perfil con experiencia internacional en tenis y en la industria del deporte sugiere que el Milan busca incorporar prácticas de otras disciplinas para mejorar su estructura interna. Queda por ver cómo se concreta esta aproximación en la práctica diaria del club y si logra traducirse en resultados tangibles tanto en el terreno de juego como en el balance económico.
La transición que comienza el próximo 1 de agosto marcará un nuevo capítulo en la gestión del Milan, con Calvelli al frente de la dirección general y Amorim como responsable técnico. El éxito de esta etapa dependerá de la capacidad del nuevo equipo para alinear objetivos deportivos y comerciales en un contexto de alta exigencia y recursos limitados.
