Las investigaciones por el asesinato de Jonathan Meléndez y de tres integrantes de su familia han llevado a las autoridades hacia una relación empresarial que hasta ahora no ocupaba el centro del caso: el músico y Diego Sebastián Rosen mantenían un negocio de renta de propiedades en Valle de Bravo. La Fiscalía del Estado de México habría identificado 32 casas vinculadas a ambos, ofrecidas para hospedaje temporal mediante la plataforma Nomad PM.
El dato adquiere relevancia porque Rosen, detenido por autoridades federales, es señalado como el principal sospechoso del multihomicidio. La existencia de una sociedad comercial introduce una posible línea financiera en las indagatorias, aunque hasta el momento las autoridades no han presentado públicamente una conclusión definitiva sobre el móvil ni han establecido, de manera judicial, la responsabilidad del detenido.
Una relación que iba más allá de la amistad
Jonathan Meléndez, tecladista de Camilo Séptimo, y Rosen no sólo habrían compartido una relación personal. Según la información atribuida a la Fiscalía mexiquense, ambos administraban un portafolio de 32 inmuebles ubicados en Valle de Bravo, uno de los destinos turísticos más importantes del Estado de México. Las propiedades se ofrecían con tarifas de entre 7 mil y 50 mil pesos por noche, un rango que apunta a un modelo dirigido principalmente a visitantes con alto poder adquisitivo.
La operación, de acuerdo con los reportes conocidos, se realizaba a través de Nomad PM. La plataforma funcionaba como escaparate para las casas y como punto de contacto con potenciales clientes. Sin embargo, después de que se difundiera el asesinato de Meléndez y su familia, el sitio dejó de estar disponible en internet. Esta desaparición no permite, por sí sola, determinar quién ordenó retirar la página ni por qué motivo.

Entre las posibilidades se encuentra que la página haya sido desactivada por sus responsables, por una decisión relacionada con la investigación o por una intervención de las autoridades. También es posible que la suspensión responda a motivos operativos o comerciales. Sin un comunicado oficial que explique la medida, cualquier atribución debe mantenerse como hipótesis.
El préstamo que podría explicar el conflicto
Las pesquisas apuntan además a un préstamo de 300 mil pesos que Rosen habría solicitado a Meléndez, presuntamente relacionado con el negocio de rentas. La versión difundida sostiene que el músico habría detectado un posible intento de fraude por parte de su socio. A partir de ahí, habría ocurrido una confrontación que terminó en el ataque contra Meléndez y sus familiares.
Esta secuencia todavía requiere ser confirmada con pruebas periciales, registros financieros, comunicaciones y testimonios. La existencia de una deuda o de una disputa comercial no demuestra por sí misma que haya sido la causa del crimen. Para establecer el móvil, los investigadores tendrían que determinar el destino del dinero, las condiciones del supuesto préstamo y si hubo movimientos o decisiones empresariales que provocaran un enfrentamiento entre los socios.
Las acusaciones previas amplían la línea financiera
En redes sociales también han aparecido denuncias contra Rosen y contra Nomad PM. Algunos usuarios aseguran que el empresario habría participado en fraudes por cantidades millonarias, mientras que otros afirman haber pagado por rentar propiedades anunciadas en el portal sin recibir después las llaves, una respuesta o la devolución de su dinero. Una de las acusaciones mencionadas habla de afectaciones de hasta 2 millones de pesos a grupos de personas.
Estos señalamientos son testimonios publicados por usuarios y no equivalen a sentencias ni a una determinación oficial de culpabilidad. Su importancia para la investigación dependerá de que puedan ser documentados mediante contratos, comprobantes de pago, conversaciones, denuncias formales y datos bancarios. Si existiera un patrón de operaciones irregulares, podría ayudar a los investigadores a reconstruir la situación económica de la empresa y a establecer si el conflicto con Meléndez fue aislado o formó parte de un problema más amplio.
Lo que todavía debe aclararse
El caso combina tres elementos que pueden estar conectados, aunque aún no se ha demostrado el vínculo entre ellos: una sociedad con decenas de propiedades, una posible deuda de 300 mil pesos y acusaciones de fraude asociadas con el negocio. La investigación deberá separar los hechos comprobables de las versiones surgidas en internet, especialmente en un caso de alto impacto público donde la circulación de información incompleta puede afectar tanto a las víctimas como al debido proceso.
También queda por esclarecer la estructura legal de la sociedad, la titularidad de las casas, el manejo de los ingresos y el papel concreto que desempeñaba cada socio. Esos datos podrían ser decisivos para conocer si hubo un conflicto por dinero, una disputa por el control de los inmuebles o una operación irregular que desencadenara el enfrentamiento. Mientras las autoridades preparan un informe más detallado, Rosen permanece bajo investigación como presunto responsable, y cualquier conclusión definitiva deberá surgir de las pruebas incorporadas al proceso.
