El grupo químico alemán Evonik elevó su objetivo de EBITDA ajustado para 2026 a un rango de 2.000-2.200 millones de euros, superando la banda anterior de 1.700-2.000 millones. El ajuste responde a un segundo trimestre que superó las estimaciones del consenso, con un EBITDA provisional de entre 600 y 650 millones de euros frente a los 567 millones esperados.

El impulso provino de mayores volúmenes y precios, sumado a la reducción continua de costes. Sin embargo, la compañía advirtió que el beneficio derivado de las interrupciones en las cadenas de suministro globales, que limitaron a competidores asiáticos, se diluirá conforme se normalice el transporte marítimo tras la reapertura del Estrecho de Ormuz.
Implicaciones para la segunda mitad del año
Esta normalización introduce incertidumbre para el segundo semestre. No obstante, en el segmento de Nutrición Animal Evonik prevé que el impulso positivo se mantenga al menos durante el tercer trimestre. Las acciones reaccionaron con una caída inicial del 3 % que luego se redujo hasta cerrar prácticamente planas (-0,1 %).
El resultado preliminar del primer semestre alcanza ya los 1.100 millones de euros de EBITDA ajustado. Las cifras definitivas del segundo trimestre se publicarán el 4 de agosto. El movimiento de Evonik refleja cómo factores geopolíticos puntuales pueden alterar temporalmente la competitividad sectorial, pero también subraya la necesidad de reforzar la eficiencia estructural una vez desaparezcan esos vientos de cola.
