En la apertura del 8 de julio, el euro alcanzó 3.792,27 pesos colombianos, un avance del 3,1% frente al cierre previo. Esta variación se produce en un contexto de alta volatilidad del 23,87%, muy superior al promedio de referencia, lo que indica mayor inestabilidad en el corto plazo. Durante la última semana el euro retrocedió 0,38% y acumula una caída anual del 17,23%.

El dato contrasta con las proyecciones de Bancolombia para el dólar, que espera un promedio de 3.878 pesos en 2026. La entidad atribuye la fortaleza relativa del peso a la debilidad global del dólar, el flujo de remesas y el diferencial de tasas de interés entre la Reserva Federal y el Banco de la República. Sin embargo, advierte que la incertidumbre fiscal y el proceso electoral podrían generar presiones alcistas sobre la divisa estadounidense en los próximos meses.
Factores que sostienen al peso
El análisis de Bancolombia señala que la apreciación del 14% del peso frente al dólar en 2025 se explica principalmente por la caída del índice DXY. Para 2026 se anticipa que el carry trade y el mantenimiento de tasas locales elevadas seguirán favoreciendo al peso, aunque el recorte de la calificación soberana introduce riesgos de depreciación que el Gobierno busca contener con medidas adicionales.
