La Autoridad del Canal de Panamá recibe este jueves la documentación de las empresas interesadas en precalificar para construir y operar las terminales de Corozal y Telfers. Este acto cierra la primera etapa de un proceso que forma parte de la Visión Estratégica 2025-2035 y que busca diversificar los ingresos de la vía más allá del peaje de los buques.
Recepción de credenciales y ajuste del pliego
Tras varios meses de consultas técnicas y tres enmiendas al documento original, la ACP amplió plazos y aclaró requisitos para facilitar la llegada de operadores portuarios y fondos de inversión. La Enmienda No. 3 precisó que los interesados deben demostrar control efectivo sobre la operación de terminales y no solo una participación accionaria pasiva. Esta condición busca garantizar experiencia real en la gestión portuaria antes de avanzar a la siguiente fase.
Inversión de 2600 millones y cinco millones de TEU adicionales
Las dos terminales representan una inversión estimada de 2600 millones de dólares y un período de construcción de unos 42 meses. Una vez operativas, añadirán cerca de cinco millones de TEU de capacidad al sistema portuario panameño. El objetivo es aliviar las restricciones actuales y absorber el crecimiento del tráfico de contenedores derivado del Canal ampliado, reforzando la posición del país como principal hub regional de trasbordo.

Licitación separada y postura ante empresas chinas
El ministro José Ramón Icaza confirmó que las dos terminales se licitarán de forma independiente y no como paquete único. Sobre la posible participación de firmas chinas tras la salida de Panama Ports Company, Icaza reiteró que todas las condiciones están definidas en el pliego y evitó valoraciones políticas. Esta respuesta mantiene abierto el proceso competitivo internacional sin anticipar restricciones adicionales.
Paralelismo con el Corredor Energético
Mientras concluye la recepción de documentos portuarios, la ACP mantiene abierto otro proceso de precalificación para el Corredor Energético Interoceánico, con fecha límite el 23 de julio. Este proyecto contempla un ducto de 76 kilómetros para transportar propano, butano y etano, con una inversión estimada entre 4000 y 8000 millones de dólares. Ambos desarrollos, junto con futuras ampliaciones logísticas e hídricas, configuran la estrategia de Panamá para convertirse en plataforma energética y marítima de alcance global durante la próxima década.
