El oro al contado avanzó 2.3% el jueves, hasta 4,488.54 dólares por onza, después de que el gobernador de la Reserva Federal Christopher Waller señalara que respaldaría mantener sin cambios las tasas si los próximos datos confirman una moderación de la inflación. Los futuros estadounidenses cerraron con una ganancia de 2.8%, en 4,539.90 dólares.

Reajuste de expectativas
El mercado redujo la probabilidad de un alza en la reunión del 15 y 16 de septiembre a cerca de 54%, desde 62% antes de las declaraciones de Waller. El movimiento refleja una revisión del escenario monetario: los inversionistas empiezan a descontar que, incluso si la Fed eleva las tasas una vez más, su margen para prolongar el endurecimiento sería limitado.
La caída de los rendimientos de los bonos del Tesoro y la depreciación del dólar reforzaron la demanda del metal. Menores rendimientos reducen el costo de oportunidad de mantener un activo sin intereses, mientras un dólar más débil abarata el oro para compradores fuera de Estados Unidos. El repunte también revierte parcialmente la presión sufrida el miércoles, cuando el metal tocó su nivel más bajo desde el 7 de agosto.
Datos decisivos
El mercado ahora concentra la atención en las nóminas no agrícolas y en las cifras de inflación de agosto, IPC e IPP, que determinarán si el giro reciente se consolida o si la Fed recupera un tono restrictivo. La plata subió 2.8%, el platino 4.2% y el paladio 5.9%, señal de una recuperación extendida en los metales preciosos, aunque todavía dependiente de la trayectoria de las tasas estadounidenses.
