Retorno condicionado
El Gobierno de Estados Unidos reanudó sus actividades oficiales en Michoacán tras revisar las condiciones de seguridad y las medidas desplegadas por México, con lo que levantó la suspensión que desde el 5 de agosto frenaba a los inspectores del USDA encargados de certificar las exportaciones de aguacate.

La decisión desactiva un punto de presión sobre la cadena exportadora, pero no borra el fondo del problema: la continuidad comercial quedó atada a la seguridad en el principal estado productor del mundo. El retiro de los inspectores había encendido alertas en la industria y obligó a México a reforzar el despliegue con más de 1.500 efectivos del Ejército y la Guardia Nacional, además de bases en empacadoras y zonas estratégicas. La señal política es clara: Washington exige garantías operativas para mantener abierto un flujo comercial sensible y de alto valor.
