La Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo pidió al Gobierno declarar la emergencia económica y social tras el terremoto del 10 de agosto, para activar alivios tributarios, crédito blando, subsidios y apoyo a la nómina en las zonas golpeadas. El planteamiento parte de un riesgo concreto: sin liquidez, hoteles, agencias, operadores y transportadores pueden frenar operaciones y arrastrar empleo local.

Anato también pidió a los viajeros no cancelar reservas de forma automática en destinos que sigan operando con seguridad, especialmente en el Pacífico, donde la temporada de avistamiento de ballenas sostiene buena parte de la demanda. El mensaje es doble: proteger empresas y, al mismo tiempo, evitar que el miedo amplifique el daño económico en regiones donde el turismo sigue siendo una de las pocas fuentes inmediatas de ingreso.
